En el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el presidente Javier Milei habló de Vaca Muerta. No es habitual que el mandatario se refiera a la cuenca Neuquina y su producción, por lo general es Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, el vocero de la industria por su conocimiento, su rol y su experiencia, o el gobernador Neuquén, Rolando Figueroa, local en ese escenario.
El jefe de estado visitó Vaca Muerta en el comienzo de su mandato y luego parece haber delegado esas misiones en los expertos y en funcionarios que tengan alguna implicancia, sea coyuntural o no en el tema.
Este jueves, durante el acto en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde anunció una baja a las retenciones del trigo, la cebada y la soja, Milei explicó el lugar que ocupa la formación neuquina en su estrategia de largo plazo. Sostuvo que el boom energético y minero "va a generar décadas de miles de millones de dólares de superávit comercial", y agregó que la producción de gas permitirá reducir la dependencia de fertilizantes importados, al habilitar nuevas inversiones en plantas de urea que beneficiarán directamente al campo.
La lógica del esquema quedó clara en una frase del discurso: cada dólar que ingrese por Vaca Muerta, la minería o los acuerdos de inversión "amplía la base fiscal y acorta el camino hacia la Argentina sin retenciones". En ese sentido, el Presidente presentó la Ley de Glaciares y la Ley de Modernización Laboral como herramientas complementarias para el crecimiento del conjunto de la economía.
El mensaje central de Milei fue que la reducción de impuestos —que calificó como "un robo"— solo es sostenible con equilibrio fiscal y crecimiento económico, y que Vaca Muerta es el activo que hace viable esa transición.
Del acto participaron el ministro de Economía, Luis Caputo, el ministro del Interior, Diego Santilli, el canciller Pablo Quirno y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.







