La guerra en Medio Oriente llegó al surtidor. Para contener el impacto del alza del petróleo en el precio de los combustibles, el Gobierno habilitó aumentar la proporción de bioetanol en las naftas del 12% al 15%. La medida reavivó un debate que mezcla desconocimiento con mitos: que la nafta se diluye, que los motores se dañan, que la calidad baja. Nada de eso es cierto.
Lo que sí es cierto es que la mayoría de los argentinos venía cargando nafta con bioetanol desde hace años sin saberlo. La mezcla no es una novedad ni una improvisación: existe en todo el mundo desde hace décadas y en países como Brasil el 80% del parque automotor funciona con este biocombustible, en proporciones que van del 27% al 100%.
Sin aumentos
El Gobierno Nacional postergó nuevamente la actualización en el impuesto sobre los combustibles líquidos (ICL), al trasladar los efectos de la suba para mayo, mediante el Decreto 217/2026 publicado este miércoles en el Boletín Oficial.
De esta manera, se difieren los incrementos remanentes en los montos de los Impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono, derivados de las actualizaciones correspondientes a los años calendario 2024 y 2025, para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
En el documento oficial, se explicó que se resolvió posponer el incremento “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, considerando “necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
La decisión se da en un escenario de creciente presión sobre los precios energéticos por la guerra en Medio Oriente, buscando evitar un mayor impacto en los surtidores y atenuar el efecto en la inflación que se viene acelerando en los últimos meses.
El Ejecutivo viene realizando ajustes parciales de los impuestos a los combustibles. Desde septiembre del año pasado dispuso que las subas se calculen en base a la inflación y se actualicen de forma trimestral. Además, estableció un monto fijo diferencial para el gasoil destinado a consumo en las provincias patagónicas, el Partido de Patagones en Buenos Aires y el Departamento de Malargüe en Mendoza.
La nueva fecha para aplicar los incrementos diferidos es mayo, a la espera de que cese el conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos e Israel y el petróleo se aleje de la zona de los US$100. Desde mediados de 2024, la administración de Javier Milei desdobló o postergó en varias oportunidades la actualización de los impuestos fijados a los combustibles, con el objetivo de evitar un impacto considerable en los precios exhibidos en los surtidores y por consiguiente en la inflación.
Las postergaciones de los aumentos impositivos a los combustibles dispuestas en 2025 implicaron una resignación de ingresos fiscales por un total de US$2.326 millones, de acuerdo a la estimación de la consultora Economía y Energía.
Qué es el bioetanol
El bioetanol es un biocombustible renovable que se obtiene a partir de biomasa vegetal. En Brasil se produce principalmente con caña de azúcar. En Argentina se usa tanto la caña como el maíz. Su gran ventaja frente a los combustibles fósiles es que tiene mayor octanaje, lo que lo convierte en un combustible más limpio y con mejores propiedades de combustión. Su limitación es que tiene menor capacidad energética, lo que puede traducirse en un mayor consumo por kilómetro recorrido.
Esa ecuación es la que genera ruido. Pero los especialistas son claros: pasar del 12% al 15% de bioetanol no representa ningún riesgo para los motores. Ingenieros, especialistas en el tema, sostienen que los motores actuales pueden funcionar sin alteraciones ni daños adicionales con mezclas que lleguen hasta el 17% de biocombustible. Los vehículos de hasta 15 años de antigüedad están en condiciones de absorber el cambio sin ningún tipo de problema, ya que el sistema de encendido está preparado para corregir el avance y evitar la detonación.
Otros expertos comparan la nueva mezcla con lo que implicaría pasar de cargar nafta súper a nafta premium: en lugar de 95 octanos, el motor recibiría el equivalente a 98.
El número que importa
El debate técnico sobre el motor está saldado. El que sigue abierto es el económico. El mayor consumo que genera el bioetanol por su menor rendimiento calórico varía según los especialistas: algunos estiman un aumento del 2%, otros lo llevan hasta el 5%. El punto de equilibrio que busca la medida es que, con un 15% de bioetanol, los usuarios puedan seguir haciendo los mismos kilómetros que hacían con la mezcla anterior y al mismo precio. Si eso se cumple, la medida tiene sentido. Si no, el ahorro en el precio del crudo se licúa en el tanque.
Vale aclarar que la decisión del Gobierno no es una exigencia sino una habilitación. Cada petrolera evaluará si aumenta el corte o mantiene la proporción actual, en función del precio del crudo y de su capacidad de absorber el impacto. La guerra en el Golfo puso el tema sobre la mesa. Ahora el mercado dirá si la fórmula cierra.







