A pocos días de su inauguración, el Instituto Vaca Muerta (IVM) sumó seis nuevas compañías de servicios a su red de socios y amplió el respaldo de la industria al proyecto educativo que busca formar a los trabajadores del petróleo no convencional con 24 empresa participando del proyecto.
En las últimas jornadas Pecom, Clear Petroleum, Duralitte Group, Grupo Horizonte, NOV y SIAM ARCON anunciaron su incorporación como socias al instituto y se suman a Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer, YPF, TotalEnergies, Vista Energy, Chevron, Pluspetrol, Calfrac Well Services, Marbar, Wenlen, Milicic, TSB, Pason DGS, Oilfield & Production Services, Industrias Juan F. Secco, Contreras Hermanos y Huinoil.
La institución será inaugurada el 16 de marzo y tendrá como objetivo central formar técnicos especializados para la industria del petróleo y el gas no convencional, en momentos en que el crecimiento de la actividad en la formación Vaca Muerta está generando una demanda creciente de mano de obra calificada.
Un desafío de escala para el shale
El proyecto surge en un contexto de fuerte expansión de la actividad en la cuenca neuquina. El desarrollo del no convencional exige cada vez más equipos de perforación, operaciones de fractura y logística especializada, lo que a su vez incrementa la necesidad de técnicos capacitados para trabajar en campo.
La formación de recursos humanos se transformó así en uno de los desafíos estructurales de la industria. El salto de escala del shale argentino —con campañas de perforación más intensivas y operaciones cada vez más complejas— obliga a profesionalizar tareas y reforzar estándares operativos.
En ese escenario, el Instituto Vaca Muerta apunta a convertirse en un espacio de capacitación técnica alineado con las necesidades concretas de la industria petrolera.
Formación y seguridad
Además de cubrir la demanda de trabajadores especializados, el proyecto también pone el foco en la seguridad operativa, un aspecto central en una actividad de alta exigencia técnica.
Desde la iniciativa remarcan que más capacitación también implica mejores condiciones de seguridad en el trabajo diario de los equipos que operan en los yacimientos.
“La prioridad es que cada trabajador vuelva a su casa de la misma manera que llegó. No hay barril de petróleo que justifique una curita”, señalan desde el sector al destacar el rol de la formación en la prevención de accidentes.
La industria detrás del proyecto
La incorporación de nuevas compañías refleja el respaldo de la cadena de valor petrolera al instituto. Las empresas de servicios cumplen un papel clave en el desarrollo del shale, ya que son las responsables de gran parte de las operaciones técnicas que permiten transformar el potencial geológico de Vaca Muerta en producción efectiva.
Con 19 firmas participando de la iniciativa y el apoyo de las principales operadoras del país, el Instituto Vaca Muerta busca consolidarse como un nodo de formación para una industria que no deja de crecer y que aspira a posicionar al shale argentino como uno de los grandes motores energéticos de la región.
En un sector donde cada nuevo pozo implica tecnología, logística y cientos de trabajadores en campo, la apuesta por la capacitación aparece como una pieza clave para sostener el ritmo del desarrollo y acompañar el crecimiento del petróleo y el gas no convencional en la Patagonia.







