Primero fue NRG, luego llegó el turno de Aconcagua y ahora es el turno de President Petroleum, operadora que tiene áreas petroleras en Río Negro y Salta, que solicitó formalmente su propia quiebra ante la Justicia Comercial tras ingresar en un “estado de cesación de pagos generalizada, actual e irreversible”.
La compañía, que opera mayormente campos convencionales maduros, atraviesa desde comienzos de 2025 una crisis financiera severa y se presentó en quiebra autoinducida con deudas por u$s 56 millones, de los cuales u$s 4,5 millones eran exigibles a corto plazo.
President Petroleum operaba tres áreas al norte de General Roca: Las Bases, donde hay tres pozos parados transitoriamente y otros siete parados en estudio, con producción nula; Puesto Flores – Estancia Vieja, con una producción en los 27 pozos activos de 4.839 metros cúbicos diaria, representando 982 barriles por día, y Puesto Prado, donde produjo 208 metros cúbicos diarios, equivalentes a 42 barriles por día, con nueve pozos activos, con un promedio de 4,69 barriles en cada uno.
La compañía detalló que la situación financiera se agravó por la caída del precio del barril de petróleo, que tocó un piso de 58 dólares en junio, los reiterados cortes eléctricos en Puesto Flores, que afectaron la producción y la rentabilidad, la caída propia de la actividad y la falta de financiamiento para solventar la situación.
Otra operadora que atraviesa dificultades es Crown Point, que tiene una participación en explotación del 100% en la Concesión de Exploración Cerro de Los Leones en Vaca Muerta, que en las últimas horas anunció la renuncia de su CEO, presidente y director, Gabriel Obrador, luego de que en 2024 se registrarán pérdidas por 6.149 millones de pesos.
Ambas situaciones se relaciona con la de Aconcagua Energía S.A, que entró en convocatoria de acreedoras y fue rescatada por Tango Energy S.A.U, una sociedad co-controlada por AR Energy Resources S.A. (empresa afiliada a Trafigura Argentina S.A.) y Vista Energy Argentina S.A.U., que adquirió el 90% de las acciones.

El caso de las tres empresas pone sobre la mesa la discusión por los campos maduros y el desarrollo convencional, que requiere de una actividad mucho más eficiente para poder generar rentabilidad que permitan los niveles de inversión necesarios.
El caso Aconcagua
Petrolera Aconcagua Energía S.A (PAESA) fue fundada por los exYPF Diego Trabucco y Javier Basso, y llegó a operar 13 áreas entre Neuquén, Mendoza y Río Negro. Además, era propietaria de la central térmica Alto Valle, ubicada en la ciudad de Neuquén, cerca del Puente Viejo hacia Cipolletti, una usina clave para el abastecimiento energético de la Confluencia neuquina y el Alto Valle rionegrino.
La situación de la empresa se complicó por la caída de la producción y terminó de comprometerse cuando lanzó una emisión de bonos por 250 millones de dólares que no despertó interés. A partir de allí se inició la reestructuración de pasivos por $447.604 millones, cifra que equivale al 99% de sus activos y casi 17 veces su patrimonio neto.







