La flexibilización parcial del cepo cambiario empieza a generar movimientos en la economía real y Neuquén no es ajena a la situación, con una reactivación de algunos proyectos ligados a Vaca Muerta que están frenados por las trabas cambiarias y ahora comenzaron a tomar impulso.
Si bien todavía persisten algunas restricciones para las transacciones con dólares, el nuevo esquema está dando aire al sector productivo, especialmente a la industria ligada a Vaca Muerta. "Se achicó la brecha cambiaria para insumos, materias primas y productos terminados: hoy es posible importar con dólar MEP, con dólares propios o incluso acceder a financiamiento bancario sin tantas trabas como antes", explicó a VacaMuerta. Natalia Muguerza, gerenta Comercial del Depósito Fiscal y Aduanero del Neuquén.
Una de las novedades con el nuevo esquema cambiario se dio en el régimen de pagos: se habilitó un esquema de 30 días desde la fecha de despacho o nacionalización para importar ciertos bienes, mientras que los bienes de capital pueden ser abonados de forma anticipada. Esto simplifica notablemente el acceso a maquinaria, herramientas y tecnología que muchas empresas necesitaban para avanzar con inversiones frenadas o proyectos demorados por la inestabilidad cambiaria.
"Se empieza a notar una reactivación palpable en sectores clave: logística, proveedores industriales, servicios petroleros. La posibilidad de proyectar importaciones con mayor certidumbre cambiaria, sumada a un tipo de cambio más previsible, permite que empresas con planes de inversión vuelvan a moverse", agregó Muguerza.
Esta situación llevó a que en los últimos meses se haya visto una mayor dinámica en parques industriales, en despachos aduaneros y hasta en consultas bancarias para líneas de financiamiento, con la reactivación de algunos proyectos que estaban frenados ante la imposibilidad de no poder proyectar costos.
Si bien se acortó la brecha para ciertas operaciones, los costos dolarizados siguen siendo un desafío para la economía, especialmente para el sector energético y Vaca Muerta. Por eso, desde el sector productivo esperan nuevos incentivos, financiamiento competitivo, herramientas de apoyo a la producción y la exportación. El nuevo escenario cambiario abre una ventana, que trajo aire fresco con ideas y proyectos necesarios para avanzar hacía el futuro que proyecto la industria.







