El megaproyecto Argentina LNG suma un nuevo capítulo de definiciones. Tras la decisión de Shell de mantener una postura de cautela y no avanzar a la siguiente fase de inversión, YPF activa gestiones al más alto nivel para incorporar un nuevo socio de peso global para garantizar la escala necesaria y convertir a Vaca Muerta en un centro exportador de clase mundial.
La salida técnica de Shell responde a una desincronización entre los tiempos del proyecto local y la estrategia global de la firma europea, pero no supone una ruptura definitiva. Sin embargo, la conducción de la estatal, encabezada por Horacio Marín, prioriza el ritmo de ejecución y busca un jugador que acompañe la velocidad actual de la iniciativa.
El consorcio actual y la ingeniería financiera
Mientras avanzan las conversaciones con el nuevo actor, el esquema base del proyecto permanece firme. YPF mantiene compromisos por 12 millones de toneladas anuales (MTPA) junto a la italiana Eni y la emiratí Adnoc.
Los pasos inmediatos incluyen:
- Firma de contrato: Se estima el cierre del acuerdo vinculante entre las tres compañías antes de fin de año.
- Project Finance: Una vez sellado el consorcio, el banco JPMorgan iniciará la búsqueda de financiamiento por u$s17.000 millones, contactando a unos 200 bancos y fondos de inversión internacionales.
- Expansión: La meta de YPF apunta a sumar otros 6 MTPA con el nuevo socio, elevando la capacidad total y optimizando la infraestructura en la costa rionegrina.

Proyecciones económicas: un negocio de u$s300.000 millones
El despliegue de infraestructura contempla la instalación de buques licuefactores frente a Río Negro y la construcción de un nuevo gasoducto dedicado desde la cuenca neuquina:
- Con los dos buques iniciales, el proyecto prevé ingresos por u$s200.000 millones en dos décadas (u$s10.000 millones anuales).
- De concretarse la llegada del tercer jugador, la facturación total escala hasta los u$s300.000 millones en 20 años.
El respaldo operativo: inteligencia artificial y récords en el shale
La viabilidad del GNL descansa sobre la explosión productiva en Vaca Muerta. YPF registra un salto operativo sin precedentes: la producción de petróleo pasó de 95.000 a 206.000 barriles diarios, superando las metas fijadas a inicios de 2025. Para el próximo año, la compañía proyecta alcanzar los 250.000 barriles propios.
Este crecimiento se apoya en una transformación tecnológica profunda:
- Eficiencia operativa: La productividad en fractura hidráulica creció un 31% y la perforación avanzó un 25%.
- Tecnología de punta: La implementación de inteligencia artificial para fracturas autónomas y el monitoreo mediante fibra óptica en tiempo real sitúan a la operadora en la frontera técnica del sector a nivel global.







