El Sindicato de Petrolero y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa confirmó su adhesión al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para este jueves 10 de abril. Una asamblea multitudinaria en Añelo, epicentro de la actividad en Vaca Muerta, selló la decisión de más de 20.000 trabajadores, marcando una paralización significativa en el corazón productivo de Neuquén en reclamo por los "atropellos" de las empresas.
La medida de fuerza, que comenzó este miércoles 9 con movilizaciones, culminará con un cese total de actividades y encuentra un eco potente en el sector petrolero. La decisión unánime de los trabajadores de sumarse al paro general subraya el profundo malestar existente en la industria hidrocarburífera.
“La gente está harta. Está cansada de los atropellos. Esto es producto del avance sin límite de las empresas. Llegó un momento en que se termina”, enfatizó Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, durante su discurso ante la asamblea.
Rucci explicó que la decisión de plegarse al paro general se tomó tras agotar las instancias de diálogo con las operadoras y empresas de servicios, sin obtener las respuestas esperadas a sus demandas. La contundente participación de los trabajadores en la asamblea de Añelo evidencia la magnitud del descontento y la determinación del sector petrolero de hacer oír su voz en el marco del paro nacional.
Entre los reclamos que impulsaron esta decisión se encuentran despidos, irregularidades salariales, sobrecarga laboral y condiciones de trabajo consideradas inhumanas. La adhesión del Sindicato de Petroleros Privados al paro nacional amplifica el impacto de la medida de fuerza en la provincia.
Ultimátum
En este contexto de paro nacional, la conducción del sindicato petrolero advirtió a las empresas del sector, otorgándoles una semana para resolver los conflictos planteados. La amenaza de retomar medidas de acción directa en los yacimientos tras el paro general añade presión sobre las operadoras y empresas de servicios en Vaca Muerta.
La firmeza del mensaje de Rucci durante la asamblea resonó entre los trabajadores. Su defensa de la dignidad y el respeto, más allá de lo salarial, subraya la profundidad del malestar que llevó a la masiva adhesión al paro general.
El reconocimiento al gobernador Rolando Figueroa por su postura en favor de los trabajadores, en el contexto de este paro general, también fue un punto destacado. Este respaldo político podría tener implicaciones significativas en el desarrollo del conflicto laboral en Vaca Muerta, en el marco de la medida de fuerza a nivel nacional.
La unidad demostrada por los trabajadores petroleros en Añelo, al decidir sumarse masivamente a la medida de fuerza nacional, envía un mensaje claro a las empresas y a las autoridades sobre la urgencia de abordar sus reclamos. El impacto de esta adhesión al paro general se sentirá con fuerza en la actividad de Vaca Muerta.
La advertencia del sindicato sobre la continuidad de las medidas tras el paro general, en caso de no haber soluciones, anticipa un escenario de potencial conflictividad en el sector petrolero.







