La marca japonesa avanza a pasos firmes en la producción de una nueva camioneta que se ubicará por debajo de la exitosa Hilux. La pick-up compacta, que busca revolucionar el segmento, fue confirmada por Cooper Ericksen, vicepresidente de planificación de Toyota Motor North America. "Ya hemos tomado las decisiones. La pregunta ahora es cuándo podremos lanzarlo", declaró el ejecutivo a la revista especializada MotorTrend. Las expectativas de la compañía son ambiciosas: Toyota espera vender entre 100.000 y 150.000 unidades anuales del nuevo modelo en Estados Unidos.
La apuesta de la firma se basa en una fórmula que combina menor tamaño, un precio más accesible y un motor híbrido. Esta nueva camioneta, que todavía no tiene un nombre oficial, se posicionará por debajo de la Tacoma en Norteamérica y de la Hilux en Argentina. La estrategia es clara: copar un segmento que crece en ventas e, incluso, le resta clientes al segmento mediano, que en el caso local pierde dinamismo.
Plataforma, diseño y motorización
La nueva camioneta utilizará la plataforma TNGA, la misma que comparten modelos exitosos como el Corolla Cross y el RAV4. Esta arquitectura monocasco asegura una mayor comodidad para el uso diario, similar a los SUV, pero con la funcionalidad de una caja de carga. El objetivo es ofrecer un producto práctico para el uso urbano, con capacidades similares a las de sus rivales directos. La Ford Maverick, por ejemplo, puede remolcar más de 1.800 kg en su versión naftera y cerca de 900 kg en la variante híbrida.
Aunque el diseño todavía no se reveló, las proyecciones de MotorTrend sugieren que la pick-up tomará como base el estilo del RAV4, con líneas rectas inspiradas en la Tacoma. No se descarta el uso de denominaciones históricas como T-100 o Stout, aunque por ahora la estrategia de branding permanece en reserva. La llegada de este modelo, que se espera para 2027, coincidirá con más jugadores en el segmento, como la nueva compacta de Renault (el Niagara), Hyundai y Kia.

Siguiendo las tendencias del mercado, la futura camioneta contará con una versión híbrida autorrecargable (HEV) como mínimo. La empresa japonesa aseguró, hace tiempo, que todos sus nuevos modelos tendrán una opción con esa tecnología o alguna más sustentable. Se espera que comparta componentes mecánicos con el RAV4, incluyendo una posible variante enchufable (PHEV-FFV) que combine un motor naftero de ciclo Atkinson de 2.5 litros con dos motores eléctricos, brindando tracción integral. En el RAV4, esta configuración alcanza 320 CV, superando ampliamente los 193 CV de la Ford Maverick híbrida.
Producción en Brasil y llegada al mercado
La camioneta se producirá en la planta de Sorocaba, en el estado de São Paulo, Brasil. Toyota ya trabaja en una ampliación de esta planta para albergar la producción de nuevos modelos.
El calendario previsto apunta a 2027 como fecha de lanzamiento, tanto en Estados Unidos como, posiblemente, en mercados sudamericanos. La decisión de fabricar el modelo en Brasil forma parte de un plan de inversión de 11 mil millones de reales que Toyota anunció para el país hasta 2030. Sin embargo, el Yaris Cross, que se lanzará en 2025, tiene prioridad en la línea de producción. Esto podría demorar la llegada de esta pick-up a la región, donde otras marcas también preparan sus apuestas.
La elección de una motorización híbrida responde no solo a razones técnicas, sino también a la evolución del mercado. Con una caída en la demanda de vehículos 100% eléctricos, incluso en mercados desarrollados, Toyota opta por soluciones más versátiles. La marca dejó claro que no se trata de un concepto, sino de un producto en desarrollo real, destinado a complementar la oferta de la Tacoma (desde 31.590 dólares) y la Tundra (desde 41.260 dólares) con una alternativa de entrada por debajo de los 30.000 dólares.







