La reciente normativa que habilita el autodespacho de combustibles en Argentina marca un punto de inflexión en la operatoria tradicional de las estaciones de servicio. Si bien la idea de que los propios usuarios carguen sus vehículos no es completamente nueva, su implementación formal exige una serie de adaptaciones técnicas y cambios en los protocolos operativos de las estaciones.
Según explica Walter Mendiberri, ingeniero naval e integrante del Colegio de Ingenieros de Neuquén, la Resolución 147/2025, publicada a partir del decreto 46/2025, establece claramente el procedimiento y las condiciones que deben cumplir las estaciones de servicio para ofrecer el sistema de autoexpendio de combustible líquido. "Esta resolución pone en valor las condiciones técnicas de operación para realizar esa provisión por autodespacho", subraya el ingeniero.
Uno de los aspectos cruciales para la implementación segura del autodespacho son las modificaciones técnicas que deben realizarse en los surtidores y las mangueras. El objetivo principal es minimizar el riesgo de accidentes durante la carga por parte de usuarios no familiarizados con el proceso.
Mendiberri detalla algunas de estas medidas de seguridad: "Para evitar que haya un accidente, hay unos sistemas de corte... hasta que uno saca la manguera y la pone en la boca del tanque, uno no pueda apretar el pico involuntariamente." Este sistema de bloqueo inicial impide la salida de combustible hasta que la manguera esté correctamente posicionada en el tanque del vehículo.
Además, los surtidores deben contar con sistemas de corte automático en caso de impacto o maniobra incorrecta. "Los surtidores, tienen que tener un sistema de corte, o si hubiese un choque involuntario contra un surtidor... tienen un sistema de corte para evitar que salgan combustibles," explica el ingeniero. Esta medida busca prevenir derrames significativos en situaciones de colisión accidental.
Otro aspecto técnico relevante es la longitud de las mangueras de despacho. La normativa establece un límite máximo de tres metros y medio. "Después tenés otro tema que es la longitud de la manguera, que no puede ser más de tres metros y medio. Entonces es para evitar que vos... no des toda la vuelta, tiene un límite de distancia," aclara Mendiberri. Esta limitación busca evitar que los usuarios estacionen sus vehículos del lado opuesto a la tapa del tanque y realicen maniobras peligrosas para cargar combustible.
Desde el punto de vista operativo, las estaciones de servicio que deseen implementar el autodespacho deben realizar un trámite de re-inscripción ante la Secretaría de Energía. Si bien las inscripciones y auditorías previas conservan su validez, se requiere una auditoría específica para esta nueva modalidad. "Todas las estaciones de servicio que vayan a ir al autodespacho, tienen que reescribir esta modalidad en la Secretaría de Energía... van a tener que tener una auditoría, un control específico sobre esta modalidad," indica el ingeniero naval.
Es importante destacar que la implementación del autodespacho no implica la desaparición de los playeros. La normativa exige la presencia de personal de control para asistir a los usuarios que lo necesiten y para supervisar la seguridad del proceso. "No es que no va a haber playeros, sino que va a haber una persona de control para colaborar en el caso de que haya un cliente que no pueda cargarlo... Y eso es otro control de seguridad," explica Mendiberri.
En conclusión, la implementación del autodespacho de combustibles exige una serie de cambios técnicos en la infraestructura de las estaciones de servicio y adaptaciones en sus protocolos operativos. La seguridad es un factor primordial en esta transición, y la normativa busca garantizar que tanto los usuarios como el personal de las estaciones operen en un entorno seguro.







