La producción de hidrocarburos de la cuenca neuquina registra un continuo crecimiento en lo que va del año. Durante septiembre se volvió a repetir esta tendencia sostenida durante el 2024 y según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC), difundidos por la Secretaría de Energía de la Nación, en el noveno mes del año, se alcanzaron los 740,8 Mbbl de petróleo por día, lo que representa un 14,7% más que en el mismo mes de 2023.
En materia de gas, se produjeron 147,1 MMm3 por día, un crecimiento del 2,9% interanual. Esto se suma a las otras buenas noticias que le viene dando el sector al gobierno nacional: durante los primeros seis meses de este año la producción de petróleo alcanzó su mejor nivel de los últimos 20 años.
Además durante el mes de agosto el crudo mostró un crecimiento interanual del 14%, mientras que el gas creció un 6,3%. Asimismo, el sector energético nacional registró en septiembre un superávit comercial de USD 610 millones, alcanzando los USD 3.709 millones en los nueve meses del año.
Esto significa que Argentina exporta más combustibles y energía de los que importa, sumando más divisas para el país. Los datos INDEC replican la tendencia que se vio en el mes de agosto y reafirma la mejora que viene mostrando la balanza energética durante todo este año, respecto de 2023.

A este panorama, se le suma la reciente inauguración de la reversión del Gasoducto Norte, una obra que demandó una inversión de 740 millones de dólares. Luego una serie de adaptaciones técnicas, tanto en los sistemas de compresión como en la infraestructura de distribución para cambiar el sentido del flujo del gas en el ducto, permitirá que el gas producido en Vaca Muerta llegue a las provincias del norte argentino.
Esta iniciativa permitirá transportar hasta 19 millones de metros cúbicos de gas diarios (MMm3/d) desde la Cuenca Neuquina hacia las provincias norteñas, eliminando la dependencia de las importaciones de gas boliviano que han sido fundamentales durante décadas.

Según estimaciones, Argentina podría ahorrar entre 1.500 millones y 1.960 millones de dólares al año. Esta cifra se deriva principalmente de la sustitución de importaciones de gas y combustibles líquidos, como el gasoil y el fueloil, que resultaban significativamente más caros que el gas producido en el país.
Un dato no menos es que desde octubre, el país dejó de importar gas desde Bolivia, marcando el fin de una relación comercial que se inició en la década de 1970 y se profundizó en los últimos 20 años. Por esto los usuarios residenciales, las estaciones de servicio de GNC y las industrias de Córdoba, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta y Jujuy podrán abastecerse con gas de producción local. A medida que se expandan las redes de gasoductos, los volúmenes de suministro de gas local seguirán creciendo.







