El Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS) avanza a ritmo acelerado y la primera etapa que conecta Loma Campana con Allen se encuentra en estado de finalización, mientras en Punta Colorada, terminal final del proyecto, ya comenzaron los movimientos de máquinas.
Desde la UOCRA de Sierra Grande confirmaron el comienzo de tareas en la costa rionegrina con los primeros contratos de personal, que si bien no es una incorporación masiva, ya se han convocado a varios trabajadores.
El oleoducto Vaca Muerta Sur es una de las obras de infraestructura más importantes de las últimas décadas en la Argentina, impulsada por YPF, con el apoyo de PAE, Vista, Pampa, Chevron, Pluspetrol y Shell, implicará una inversión de más de 3.000 millones de dólares.

El oleoducto, que tendrá una extensión de 600 kilómetros, permitirá transportar hasta 550 mil barriles diarios de petróleo, con la posibilidad de expandirse a más de 700 mil barriles por día, desde Vaca Muerta hasta el océano Atlántico en la costa de Río Negro.
La sociedad VMOS creada para operar el oleoducto fue inscrita en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), marcando un hito en la promoción de proyectos de infraestructura energética en el país.

Con los primeros caños ya instalados y el inicio del segundo tramo programado para la primera parte del 2025, el oleoducto promete generar hasta 20 mil millones de dólares anuales en exportaciones para la Argentina, convirtiéndose en un pilar del desarrollo energético y económico del país.
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto son las monoboyas de Punta Colorada, estructuras que se instalarán en la terminal portuaria para cargar buques de gran porte transformado a Punta Colorada.







