El sector de fusiones y adquisiciones (M&A) en upstream enfrenta un panorama de desaceleración significativa en 2025, tras dos años de intensa actividad impulsada por las fusiones en el sector del gas de esquisto en Estados Unidos. El valor global de la cartera de acuerdos ronda los 150.000 millones de dólares, reflejando un ciclo de consolidación que alcanza su punto máximo, con pocas probabilidades de regresar a los niveles récord recientes.
La consultora de energía noruega aseguró que existen diversos factores que contribuyen a este cambio de tendencia. La tensión geopolítica en Oriente Medio, el conflicto persistente en Ucrania y el desafiante entorno fiscal del Reino Unido presentan vientos en contra para los actores del mercado. Estas condiciones generan incertidumbre y moderan el entusiasmo por nuevas inversiones y adquisiciones, especialmente en regiones donde la estabilidad política y económica resulta crucial para la toma de decisiones estratégicas.
Estados Unidos: líder en actividad de M&A
A pesar de la desaceleración global, EE.UU mantiene su liderazgo en la actividad de fusiones y adquisiciones, con oportunidades en upstream valoradas en casi 80.000 millones de dólares. La región experimentó un año de consolidación importante en 2024, con aproximadamente 17 acuerdos centrados en el gas de esquisto, frente a solo tres adquisiciones registradas a fines de 2023.
"Siempre se esperó que la actividad cayera después de máximos tan dramáticos, pero aún queda mucho negocio por hacer. América del Norte sigue siendo líder en la actividad de fusiones y adquisiciones y desempeña un papel clave para mantener la salud del mercado", señaló Atul Raina, vicepresidente de investigación de petróleo y gas de Rystad Energy. El potencial de crecimiento en la región depende, en gran medida, de la estabilidad de los precios de Henry Hub, que podría fomentar nuevas transacciones en el sector del gas de esquisto.
Un repunte significativo
En Sudamérica, el valor de las transacciones aumentó de 3.600 millones de dólares en 2023 a 14.100 millones de dólares en 2024, excluyendo la adquisición de Hess por parte de Chevron. Este incremento responde a las ambiciones de crecimiento de exploración y producción (E&P) regional, a pesar de la suspensión del programa de desinversión de Petrobras. Las oportunidades emergentes en la región destacan la importancia de los recursos energéticos en la agenda de desarrollo económico local.
Oriente Medio emerge como un centro dinámico de actividad de M&A, impulsado por la expansión del gas natural licuado (GNL). Dicha región registró su segundo año de mayor actividad desde 2019, con un valor de operaciones que alcanzó casi 9.650 millones de dólares en 2024, después de un máximo de 13.300 millones de dólares en 2022.
El crecimiento en Asia se atribuye a los proyectos de compañías petroleras nacionales, como la expansión del yacimiento North Field de QatarEnergy y Ruwais LNG de ADNOC. La empresa petrolera de Catar apunta a elevar su producción de GNL a 142 millones de toneladas por año (Mtpa) para principios de la década de 2030, mientras que ADNOC considera otorgar una participación adicional del 5% en Ruwais LNG a un socio internacional.
Sin embargo, la inestabilidad geopolítica en otras partes de la región podría frenar o retrasar nuevos acuerdos, lo que subraya la necesidad de un análisis cuidadoso de los riesgos asociados.
Europa: desafíos fiscales y consolidación en el Mar del Norte
En Europa, el valor de las operaciones de M&A disminuyó alrededor de un 10% interanual, hasta los 14.000 millones de dólares en 2024. El Reino Unido concentra aproximadamente el 75% del total regional, con una estrategia de expansión centrada en el Mar del Norte. La fusión de las carteras upstream de Shell y Equinor en el mar británico destaca como la operación más importante del año, consolidando a la nueva entidad como el mayor productor de la región, con una producción proyectada de 140.000 barriles de petróleo equivalente por día (boepd) para 2025.

A pesar de las oportunidades de E&P valoradas en 8.000 millones de dólares, las perspectivas futuras en Europa son inciertas debido a la política fiscal del Reino Unido. Las condiciones fiscales restrictivas para el petróleo y gas en alta mar podrían disuadir a los inversores, aunque la combinación de carteras para equilibrar posiciones fiscales y gastos futuros podría emerger como una tendencia clave en el panorama de M&A del país.
Un mercado en transición
El sector de fusiones y adquisiciones en upstream enfrenta un período de transición en 2025, caracterizado por una desaceleración global pero con focos de oportunidad en regiones clave. América del Norte, Sudamérica, Oriente Medio y Europa presentan dinámicas diversas que reflejan tanto los desafíos geopolíticos y fiscales como las estrategias de crecimiento de las principales compañías energéticas. La adaptación a este entorno cambiante será fundamental para los actores del mercado que buscan capitalizar las oportunidades emergentes en el sector upstream.







