José Zúñiga es licenciado en enfermería y docente de la Universidad Nacional del Comahue (UNCO), un hombre cuya trayectoria refleja el compromiso y dedicación hacia la salud y el bienestar de los trabajadores de la provincia de Neuquén. Originario de Neuquén Capital, Zúñiga lleva más de cinco años trabajando en Datum S.A., una empresa líder en la cobertura de emergencias médicas y servicios de salud para la industria de Oil & Gas. Su experiencia abarca tanto el ámbito hospitalario como el prehospitalario, con una profunda conexión con la enseñanza en la universidad, lo que lo convierte en un apasionado tanto en el campo práctico como académico.
A lo largo de su carrera, José ha trabajado durante más de diez años en los hospitales más importantes de la provincia, como el Hospital Castro Rendón y el Heller, además de haber desempeñado funciones en Plottier. Sin embargo, desde hace cinco años, combina su trabajo en Datum con su labor docente en la UNCO, donde imparte clases a estudiantes de segundo año de la carrera de enfermería. “Lo hago porque en el campo, a veces, hay días en los que no pasa nada y nuestras habilidades pueden ir perdiéndose. La práctica constante es fundamental para mantenerlas activas”, explica el profesional, quien asegura que enseñar a los estudiantes es una manera de mantenerse alerta y preparado en su profesión.
El profesional, quien también se desempeña como instructor en prácticas de enfermería, dedica parte de su tiempo libre, durante sus días de franco, para realizar prácticas con sus estudiantes en el Policlínico ADOS, un espacio conseguido en conjunto con la directora de carrera, Liliana Liberati. Este compromiso con la formación de nuevos profesionales de la salud es una de las facetas más destacadas de su perfil. “Está bueno porque uno se mantiene activo, y lo último que quiero es perder habilidades. Hace poco, la empresa me envió a realizar un curso sobre atención prehospitalaria y otro sobre asistencia en paros cardíacos. La formación continua es clave para poder brindar una atención de calidad a los trabajadores del sector”, explica.
La vida laboral de José se ajusta a un diagrama de trabajo 7x7, un horario que marca la rutina de los enfermeros y choferes en el sector hidrocarburífero. El turno inicia a las 19 horas y termina a las 7 de la mañana, lo que implica largos períodos de trabajo en el campo, en zonas remotas y con condiciones que requieren de una preparación constante. “Me levanto a las 18:30, me baño, me voy a mi trabajo,después de los controles que realizo, puede o no pasar algo. Ese tiempo muerto es clave para mantenerte preparado. Si no te preparas continuamente, puedes perder las habilidades”, señala.
Los trabajadores de la salud que operan en la industria petrolera deben estar altamente capacitados en prevención, seguridad y en el uso de los equipos de protección personal, como cascos, mamelucos, borcegos y antiparras. Además, José destaca que existen áreas en las que no se puede ingresar debido a su peligrosidad, lo que exige un conocimiento detallado de la zona para evitar accidentes. “La seguridad es lo primero. Hay lugares en los que no podemos ingresar porque no conocemos la zona o no están preparados para nuestro tipo de trabajo”, explica.
La rutina en la industria hidrocarburífera tiene un componente que no pasa desapercibido: el desarraigo. Al igual que muchos operarios del sector, el enfermero se enfrenta a la distancia con su familia. En el caso de los médicos, la dinámica de trabajo implica 14 días de permanencia en el pozo y 14 días de franco, mientras que los enfermeros y choferes tienen un régimen de trabajo 7x7. La separación familiar es uno de los desafíos más difíciles de afrontar, especialmente para José, quien vive en Neuquén Capital con su esposa y su hijo de 13 años, que reside con su madre en Cinco Saltos.
“Lo que más me cuesta es la distancia con mi esposa y mi hijo. A veces, no tenemos más que comunicarnos por teléfono, pero es difícil. Hace unos años, íbamos a lugares donde ni siquiera había señal”, comenta, señalando que el uso de las tecnologías de comunicación ha mejorado un poco la situación, aunque no quita el dolor de la separación. A pesar de los desafíos, José también reconoce que su régimen de 7x7 es relativamente más flexible en comparación con otros trabajadores del sector, quienes tienen turnos de 14 días en el campo. “Algunos compañeros me dicen que, cuando regresan a sus casas después de un turno de 14 días, se sienten como desconocidos para sus propias familias. Esa es una de las realidades duras de esta industria”, explica.
Las fiestas y momentos festivos son otro de los aspectos que complican la vida de los trabajadores. En esta época del año las fiestas, que son momentos festivos que tradicionalmente se pasan en familia y la reúne, muchos se encuentran lejos de sus hogares. “Es una situación difícil. Nosotros, en Datum, tenemos la posibilidad de tener un lugar donde bajar a la casa en algunas ocasiones, pero muchos compañeros no tienen esa suerte. Son momentos muy complejos, no solo para nosotros, sino también para nuestras familias”, señala el enfermero, quien agrega que en este tipo de trabajos, el apoyo de la familia es fundamental.
A pesar de los sacrificios que implica este estilo de vida, José mantiene una actitud positiva y busca aprovechar al máximo el tiempo en casa, para compartirlo con los suyos. Sin embargo, a veces las expectativas se ven frustradas por la falta de tiempo. “A veces quiero hacer muchas cosas cuando estoy en casa, pero no me alcanza el tiempo. Lo más importante es estar con mi familia, disfrutar de esos momentos”, dice, revelando que, aunque el trabajo en el sector hidrocarburífero tiene sus complicaciones, es la dedicación a la salud de los trabajadores lo que le da sentido a su vida profesional.
La experiencia de José Zúñiga refleja el sacrificio y la entrega que requiere ser parte del engranaje que mantiene en funcionamiento a uno de los sectores más importantes de la provincia de Neuquén. Su historia es la de muchos otros profesionales de la salud que, a pesar de los sacrificios personales, se esfuerzan por brindar atención de calidad y asegurar el bienestar de quienes están en condiciones de trabajo extremas. Una vida marcada por el compromiso, la formación continua y la cercanía con los estudiantes, pero también por los desafíos de la distancia familiar y la lejanía de los seres queridos.







