El precio del barril de petróleo volvió a los niveles previos al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el 28 de febrero, y el mercado mundial de los hidrocarburos deberá revisar sus estrategias e inversiones. Algunos contratos cotizan incluso por debajo por la sobre oferta de crudo a nivel global, con infraestructuras saturas y la inminente necesidad de reactivar la producción.
Este fin de semana el Brent cayó por debajo de lo 72 dólares por primera vez en los cuatro meses. Si bien se recuperó en las últimas horas, su valor sigue en los niveles previos al conflicto con un valor de 72,40 USD. El WTI norteamericano se comporta igual y se comercializa apenas por encima de los 69 dólares.

En el mes de junio, el barril Brent tocó su punto máximo el miércoles 3 cuando superó los 97 dólares tras una semana de tensión en Medio Oriente con constantes subas en las pizarras. Sin embargo, desde allí entró en una espiral descendente con un descanso cerca del 10, cuando oscilaba en los 93 USD. El acuerdo de paz, que se dio a conocer el 14 hizo que el crudo cayera 15 dólares en una fin de semana y cayera por debajo de los 80 dólares.
La caída no se detuvo y en la última semana perdió casi el 10% nuevamente y ya se encuentra en los niveles de preguerra rompiendo los pronósticos que especulaban con bajas mesuradas que mantendría la cotización por encima de los 80 dólares hasta fin de año sin importar la situación geopolítica.

Esta situación abre tres interrogantes en Argentina, en Neuquén y en Vaca Muerta: la cotización del petróleo, el valor del GNL que se necesitará para satisfacer la demanda invernal y el precio de la nafta, que YPF sometió al buffer para no trasladar al usuario los vaivenes internacionales y que este 15 de junio debía actualizarse.







