La quinta edición de Conectando Vaca Muerta volvió a marcar el pulso de una industria en plena expansión. El evento no solo creció en cantidad, con un 40% más de asistentes, sino que dio un salto cualitativo que lo consolida como uno de los espacios clave para el networking y los negocios dentro del ecosistema energético.
Más de 1.000 personas participaron de una jornada que combinó volumen con valor. "La masividad, por sí sola, no alcanza: el verdadero diferencial estuvo en la calidad de los vínculos generados. El objetivo era lograr un evento útil, dinámico y con impacto real", dijo Lucas Albanesi, uno de los organizadores, a VacaMuerta.ar
Uno de los ejes más destacados fue la consolidación de las rondas de negocios y los encuentros con grandes compradores, una dinámica iniciada el año pasado que este año ganó protagonismo. Empresas proveedoras tuvieron la posibilidad de conectarse cara a cara con operadoras del primer anillo de la industria de Oil & Gas y compañías de servicios especializados del segundo anillo. Un acceso poco habitual que posiciona al evento como una verdadera plataforma de oportunidades.
Además, se incorporaron reuniones uno a uno coordinadas a través de una plataforma digital, que permitieron organizar encuentros de 15 minutos entre los participantes. Esta herramienta, sumada a la extensión del evento a una jornada completa, generó un clima más relajado y productivo, optimizando tiempos y facilitando más conexiones, especialmente para quienes viajaron desde otras provincias.
Otro dato que habla del crecimiento del encuentro es que el 70% de los asistentes participó por primera vez. Este recambio implicó un desafío organizativo importante, que fue acompañado por un equipo de más de 50 personas que sostuvo la logística y el funcionamiento de cada instancia del evento.

“Conectando Vaca Muerta es mucho más que un evento: es el punto de encuentro donde las oportunidades se transforman en vínculos reales”, agregó Albanesi. Y la frase no suena exagerada: reuniones que abren puertas, conversaciones que impulsan decisiones y la energía de una industria en movimiento fueron parte del clima que se vivió durante toda la jornada.
Con una convocatoria en crecimiento y un formato cada vez más afinado, Conectando Vaca Muerta se consolida como un espacio donde el negocio deja de ser potencial para empezar a ser concreto. Y, como remarcan sus impulsores, esto recién empieza.








