Pluspetrol vendió su participación en dos bloques de Vaca Muerta y le abrió la puerta a un operador que hasta ahora era proveedor de servicios en la cuenca: JPM Energía. La transacción marca el debut de la compañía en la producción de hidrocarburos en Argentina y profundiza la tendencia de recambio de operadores que caracteriza al megayacimiento neuquino en los últimos meses.
La petrolera argentina cedió el 80% en Los Toldos I Sur, donde el 20% restante está en manos de GyP y Tecpetrol en partes iguales, y el 50% en la concesión de explotación no convencional de Pampa de las Yeguas I, donde el socio es YPF. En ambos bloques Pluspetrol era operadora. Con la transferencia, JPM Energía no solo adquiere participación accionaria sino que asume el control operativo de los dos activos.
Quién es JPM Energía
La compañía tiene sede en Neuquén pero respaldo financiero estadounidense. Su principal accionista es Jon McCreary, CEO de JMAC Energy Services, una firma que nació como prestadora de servicios petroleros con base en Estados Unidos y operaciones ligadas al desarrollo no convencional tanto en su país de origen como en la cuenca neuquina. En Argentina, hasta ahora, su rol se limitaba al suministro de agua para las fracturas de fracking.
La presidencia local está a cargo de Gustavo Nagel, expresidente de GyP Neuquén, quien encabeza un equipo integrado en su mayoría por exejecutivos de ExxonMobil y Pluspetrol. Ese capital humano es, quizás, el activo más valioso que trae la nueva operadora: profesionales que conocen la roca de Vaca Muerta en profundidad y que pueden operar con una estructura más ágil y costos más bajos que una multinacional de gran escala.
El modelo de negocio
JPM Energía no llega a inventar nada nuevo. Su estrategia se apoya en un esquema probado en el shale norteamericano: comprar áreas con infraestructura existente, reactivar pozos, optimizar instalaciones y desarrollar los bloques de manera progresiva con un esquema de inversión escalonado. Es el modelo de las llamadas "junior shalers", empresas más pequeñas y especializadas que toman lo que las grandes operadoras dejan y lo hacen producir de manera intensiva.
Los dos bloques adquiridos tienen potencial geológico. Los Toldos I Sur se ubica en la ventana de petróleo negro y volátil, limítrofe con zonas de alta productividad de YPF y Tecpetrol. Pampa de las Yeguas I, en tanto, es una concesión con foco en gas y transporte, con una posición estratégica para la infraestructura de evacuación hacia el norte de la cuenca y con la mira puesta en el proyecto Argentina LNG.
Por qué Pluspetrol vende
La decisión de la compañía argentina no responde a una señal negativa sobre los activos sino a una limpieza de cartera. Pluspetrol concentra sus recursos en los bloques que considera su núcleo duro: Bajo del Choique-La Invernada, donde pasó de 5.000 a 25.000 barriles diarios en tiempo récord, y sus acuerdos con YPF para fortalecer posiciones en gas natural licuado. Desprenderse de áreas que no forman parte de esa estrategia central es la lógica detrás de la operación.
La firma del acuerdo se aceleró en un momento de fuerte actividad institucional. La gira del gobernador Rolando Figueroa por Texas esta semana y el marco regulatorio vigente —con beneficios fiscales específicos para operadores de áreas marginales, las garantías del RIGI nacional y las herramientas provinciales— terminaron de alinear las condiciones para que el capital estadounidense fluyera directamente hacia una operadora con base en Neuquén.







