El Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto de 437 kilómetros unirá Allen con el puerto de Punta Colorada, entró en una de las etapas más complejas e importantes del proyecto: el cruce por debajo del lecho del Río Negro. Se trata de una obra de compleja e importante en partes iguales. Desde la empresa explicaron a VacaMuerta.ar los detalles de esta parte del ducto que permitirá unir la Cuenca Neuquina con el Océano Atlántico para la exportación directa de petróleo.
El caño tiene un diámetro de 30 pulgadas (76,2 centímetros) y está dividido en dos tramos: el primero de aproximadamente 120 kilómetros de extensión, desde Allen hasta Chelforó, y el segundo, cruzando el Rio Negro al sur, de 317 kilómetros, desde Chelforó hasta Sierra Grande. Una de los grandes hitos del VMOS es el cruce del lecho del río, que comenzó y se espera que este terminado en una período de 60 días.
La obra del ducto tiene un 54% de avance en la actualidad y su finalización se espera para diciembre de 20206 o los primeros de 2027. En total, el oleoducto tiene 76 cruces especiales, entre rutas y arroyos, pero el paso horizontal por debajo del cauce de agua más importante de la provincia tiene una complejidad mayor y demandará trabajos las 24 horas del día.

El cruce del Río Negro demandará 700 metros de cañería de 30 pulgadas, se realizará en un punto cercano a la localidad de Chelforó en el Valle Medio en una zona donde el torrente tiene un solo brazo de un tamaño menor que en otros sectores. Para realizar la maniobra de inserción se implementará la tecnología de perforación horizontal dirigida (HDD), derivada de la perforación petrolera vertical, que consiste en introducir sucesivamente barras roscadas en el terreno con un equipo de perforación de 300 toneladas y una herramienta de corte en la punta que avanza bajo tierra asistida por la inyección de lodos, que ayudan a perforar el suelo y a transportar los recortes hasta la superficie.
"El cruce horizontal dirigido es una metodología de instalación de ductos que permite realizar obras sin necesidad de abrir zanjas a cielo abierto y posibilita atravesar obstáculos naturales o artificiales sin afectar la superficie, ya que el trayecto se controla desde el nivel del suelo para alcanzar profundidad de trabajo segura", explicaron desde VMOS.

Para el inicio del proceso se instalan locaciones de 2 hectáreas de diámetro en ambas márgenes donde se realiza excavación de los pozos de ataque desde donde se guía toda la operación. Luego cava un túnel piloto que define la trayectoria, que luego se amplía mediante pasadas sucesivas hasta alcanzar un diámetro equivalente a 1,5 veces el de la tubería a instalar, en este caso de 45 pulgadas, poco más de 1,10 metros a 30 metros de profundidad de la superficie y por debajo del Río Negro.
Durante la perforación se emplean lodos especiales que cumplen varias funciones clave: remueven el material del suelo, estabilizan las paredes del túnel y lubrican tanto las herramientas como la tubería para facilitar el avance del equipo. Mientras tanto, en la margen sur se prepara la columna, es decir, el tramo completo de tubería que ya fue soldado, probado y revestido. Esta tubería permanece alineada sobre el terreno hasta que la perforación esté terminada y pueda ser introducida en el túnel.

Una vez listos los pozos de ataque, el equipo de perforación se instala en la margen norte y comienza la perforación hasta alcanzar el diámetro final necesario para el cruce. Antes de introducir la tubería, la columna se coloca sobre rodillos, que funcionan como apoyos móviles para que pueda deslizarse horizontalmente con menor fricción durante el proceso de inserción.
"Una vez insertada la columna se realiza el pasaje de una placa calibradora para verificar la integridad de la tubería, seguido de una nueva prueba hidráulica (test hidrostático); con un resultado satisfactorio se procede al relleno de los pozos de ataque y a la recomposición final del terreno en las locaciones de ambas márgenes", concluyeron desde VMOS.
Avances en nodos estratégicos: Allen y Chelforó
En la Estación Cabecera Allen, el ritmo de construcción se mantiene firme. Los equipos levantaron las últimas virolas del tanque TK7 y ejecutan las soldaduras finales en el TK8. De forma simultánea, avanza la infraestructura complementaria que comprende:
- Redes contra incendios y sistemas de drenaje.
- Edificios administrativos y operativos.
- Conexión con el sistema de Oleoductos del Valle (Oldelval).
Hacia el este, en Chelforó (Estación de Bombeo 1), la obra civil y la estación transformadora muestran progresos sustanciales. El cronograma para este primer trimestre de 2026 prevé el comienzo de tareas en las estaciones de bombeo 2 y 3 (Santa Rosa y kilómetro 349), instalaciones necesarias para garantizar la presión del fluido hacia la costa.
Punta Colorada: la puerta al mercado mundial
La Terminal Punta Colorada transforma el paisaje costero. En este nodo exportador ya concluyó el montaje de aros y virolas en los tanques TK404 y TK401. Durante el presente año, el foco operativo se desplaza hacia la obra marina, pieza clave para el despacho de buques de gran calado.

El predio contará con seis tanques de almacenamiento con una capacidad total de 720 millones de litros. Esta infraestructura permitirá a la Argentina exportar petróleo desde la provincia de Río Negro a partir de diciembre de 2026.
Proyección de exportación (Fases de capacidad)
El sistema iniciará operaciones con una capacidad de 180.000 barriles diarios, pero su diseño permite un escalamiento progresivo:
| Fase | Fecha estimada | Capacidad (barriles/día) |
| Fase 1 | Diciembre 2026 | 180.000 |
| Fase 2 | 2do Semestre 2027 | 390.000 |
| Fase 3 | Ampliación final | 550.000 |
Con la última soldadura automática del ducto ya realizada y las pruebas hidráulicas en marcha, el VMOS se consolida como la obra de infraestructura energética más importante en ejecución en Argentina, posicionando a Vaca Muerta ante un nuevo horizonte global.







