Dos estaciones de servicio, una de YPF y otra de Shell, generaron un escándalo esta semana al publicar videos de "humor" que hacen apología a la violencia de género. El contenido, compartido en las redes sociales de las franquicias, se viralizó rápidamente. Esto provocó una oleada de repudio de los usuarios en plataformas digitales. La respuesta de ambas empresas no se hizo esperar, con la rápida remoción del material y la condena oficial de su contenido.
El punto de expendio de la petrolera estatal, ubicado en Las Heras, Santa Cruz, fue la primera en publicar este tipo de videos, en el que con un tono humorístico, minimizaban y justificaban actos violentos contra las mujeres, personificadas en el rol de la responsable de marketing. Días después, una sucursal de Shell en Cañuelas, provincia de Buenos Aires, hizo un material similar.
La rápida difusión de los videos provocó una reacción inmediata. Miles de usuarios denunciaron el contenido y exigieron una postura contundente por parte de las petroleras. La situación puso en el centro de la escena la responsabilidad de las marcas en la promoción de valores. También expuso los riesgos de que sus franquicias o filiales manejen de forma autónoma la comunicación en redes sociales.
La respuesta corporativa: condena y medidas de urgencia
El contenido fue retirado de las cuentas de las estaciones de servicio. Tanto YPF como Shell emitieron comunicados oficiales para deslindarse de lo sucedido y manifestar su repudio.

YPF, a través de su cuenta oficial, publicó un comunicado señalando que el contenido del video "no representa en absoluto los valores de la compañía". La firma también agregó que se puso en contacto de forma urgente con la estación de servicio franquiciada. El objetivo era que tomaran "medidas inmediatas". La empresa aseguró que colaborará para capacitar al personal en temas de diversidad e inclusión, con el fin de evitar que una situación de este tipo se repita en el futuro.
Shell, por su parte, también emitió un comunicado en el que condenó el video publicado por su estación de servicio en Cañuelas, que el material no se alinea con sus políticas y que investiga el hecho para tomar medidas contra los responsables. La respuesta de ambas petroleras fue de "tolerancia cero" ante este tipo de contenidos. Las compañías buscan resguardar su imagen y reafirmar un compromiso con la sociedad.
Un reflejo de la urgencia social en la agenda de género
El hecho va más allá de un simple error de comunicación. Refleja un tema de debate actual en Argentina: la violencia de género y el rol de las empresas. En un contexto en el que se exige a las compañías una postura activa en la promoción de la igualdad y el respeto, este tipo de hechos representa un retroceso. El repudio de los usuarios de internet demostró la sensibilidad que existe en la sociedad sobre este tipo de temas.
En la actualidad, las empresas no solo venden productos o servicios. También comunican valores y, en este caso, se crearon contenidos haciendo apología con una problemática social que todavía muchas mujeres sufren y se cobra cientos de vida por año.

Este episodio afirma que no solo basta con tener políticas de diversidad e inclusión. Se necesita una educación, espacios de construcción y debate sobre problemáticas que seguramente muchas de las personas que componen el sector industrial, sufran. No necesariamente en sus espacios de trabajo, sino en su vida privada.







