YPF y Pluspetrol acuerdan un swap de activos y firmaron un acuerdo de intercambio de activos mediante el cual ambas compañías refuerzan su apuesta en Vaca Muerta y avanzan en el desarrollo de áreas clave de la formación no convencional. El convenio es una alianza en diferentes bloques, con el foco de la estatal puesto en el proyecto Argentina GNL.
"Seguimos fortaleciendo nuestra posición en Vaca Muerta a través de alianzas que refuerzan la visión de largo plazo", dijo Horacio Marín, el CEO y presidente de YPF, a través de una mensajes en su perfil de LinkedIn.
En el marco de este acuerdo, Pluspetrol se incorpora como accionista de Vaca Muerta Inversiones, sociedad controlada por YPF con participación en los bloques La Escalonada y Rincón de Ceniza. Mientras que YPF adquiere la participación en los bloques Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas, tres áreas estratégicas para el desarrollo del proyecto Argentina LNG, uno de los pilares del crecimiento futuro de la compañía y de la generación de exportaciones energéticas para el país.
El proyecto GNL es una prioridad de la petrolera estatal, que yafirmó un contrató con la italiana Eni para la producción y exportación de de 12 millones de toneladas por año, a través de dos buques FLNG de 6 MTPA cada uno, expandible a 18 MTPA. que podría alcanzar los USD 14.000 millones al año. Además, ambas firmas alcanzaron un acuerdo con ADNOC, una gigante árabe.

El financiamiento
En tanto, YPF continúa en la búsqueda del financiamiento para llevar adelante el proyecto, con el consorcio Southern Energy, fue el J.P Morgan, el banco más grande de Estados Unidos, el que levantó la mano y comenzó a estructurar un esquema de financiamiento internacional destinado a atraer bancos privados y más de 200 inversores globales, con el objetivo de cubrir hasta el 70% del costo total de la iniciativa, que serían entre u$s12.500 millones y hasta u$s17.000 millones.

Además, la petrolera estatal lanzó dos ON en poco más de un mes, esta semana anunció la licitación de una nueva Obligación Negociable internacional Clase XXXIV Adicional con la que la petrolera estatal busca hasta USD 300 millones, ampliables, bajo ley de Nueva York, a una tasa fija del 8,25% y con vencimiento en enero de 2034. No es solo una operación financiera: es un mensaje al mercado.
El instrumento, denominado en dólar cable, establece intereses semestrales a partir de julio de 2026 y un esquema de amortización escalonado y previsible: 30% en enero de 2032, otro 30% en enero de 2033 y el 40% final al vencimiento. Para los inversores, el diseño reduce el riesgo de concentración de pagos; para YPF, ordena el perfil de vencimientos y despeja presión de corto plazo.
La señal más relevante no está solo en la estructura, sino en el contexto. YPF regresa al crédito internacional en un escenario todavía desafiante para la Argentina, pero con un activo que hoy funciona como garantía implícita: Vaca Muerta. El shale neuquino explica buena parte del renovado apetito del mercado por la deuda corporativa energética local. Producción en crecimiento, costos a la baja y un foco cada vez más claro en el no convencional convierten a YPF en un caso que, al menos para los números duros, logra desacoplarse parcialmente del riesgo soberano.







