En el marco de CERAWeek, el CEO de Chevron, Mike Wirth, confirmó el relanzamiento de la inversión en Vaca Muerta y dejó una señal clara al mercado: la Argentina vuelve a ser considerada un destino viable para el capital energético y adelantó el interés en expandir operaciones en el shale argentino, respaldada por cambios en el entorno macroeconómico y regulatorio.
La empresa que en 2013 junto con YPF comenzó con las operaciones en la Cuenca Neuquina en Loma Campana, pero fue dejando cediendo participación y en la actualidad ocupa una posición marginal. Sin embargo, las palabras de su máximo ejecutivo marcan que volverán a ser protagonistas. "La geología es excelente", dijo.
"El problema histórico de Argentina ha estado sobre la superficie: el entorno de inversión. Ha habido rigideces laborales, restricciones a la importación de equipos y a la exportación de producción. Bajo el presidente Milei, esos obstáculos se están abordando de manera sistemática, y estamos viendo avances reales", agregó Wirth.

El relanzamiento no es solo financiero: también es operativo. Chevron viene reordenando su negocio global de no convencionales para ganar eficiencia y velocidad de ejecución. La compañía integró sus activos shale en una única estructura, lo que le permite transferir tecnología, equipos y know-how entre cuencas. En ese esquema, Vaca Muerta empieza a jugar en la misma liga que el Permian estadounidense.
Entre las herramientas que ya están en proceso de implementación aparecen químicos avanzados para mejorar la recuperación, una técnica probada en Estados Unidos que ahora busca escalar en Argentina. El objetivo es claro: bajar costos y aumentar productividad, dos variables críticas para competir en el mercado global.
Loma Campana y lo que viene
Chevron no parte de cero. La compañía opera en Vaca Muerta desde 2013 en asociación con YPF, con foco en Loma Campana, uno de los desarrollos de shale oil más importantes del país.
Pero el mapa va más allá. En carpeta siguen proyectos como El Trapial y Narambuena, activos que fueron reevaluados en los últimos años y que ahora podrían reactivarse en función del nuevo contexto.
Una señal más que un anuncio
En la lógica del negocio petrolero, el peso de estas definiciones no está solo en el contenido, sino en el contexto. Que un CEO de una major global elija CERAWeek —el principal foro energético del mundo— para hablar de Argentina no es casual.
Es, en términos concretos, una señal de validación.
El relanzamiento de inversiones por parte de Chevron se inscribe en un momento en el que Vaca Muerta busca consolidarse como un proveedor relevante de energía a escala global, en un escenario marcado por tensiones geopolíticas y demanda sostenida de hidrocarburos.
El desafío, hacia adelante, no cambia: sostener las condiciones que conviertan ese interés en flujo real de capital, producción y exportaciones.
Porque, como dejó implícito Wirth, el potencial está. Lo que está en juego —una vez más— es todo lo que pasa en la superficie.







