El juicio contra el estado argentino por la deuda con un grupo de accionistas tras la estatización de YPF en 2012 sumó un nuevo capítulo y ahora los demandantes, encabezados por el fondo Burford Capital, consiguió que la jueza Loreta Preska investigará las reservas del Banco Central, especialmente las de oro.
El principal fondo, que encabeza la estrategia judicial, ya recibió un fallo favorable para cobrar 16.100 millones de dólares, un 100000% más de lo que fue el monto de compra de la representación a los reales poseedores de las acciones de la empresa argentina. Ante la falta de pago, ahora se busca una garantía hasta tanto la justicia resuelva el litigio.
La jueza de la Segunda Circuito de Nueva York, Loretta Preska solicitó a la República Argentina entregar el contenido de los WhatsApps de funcionarios y exfuncionarios como el ministro de Economía Luis Caputo y su sucesor en el cargo Sergio Massa, entre otros. La orden también incluye servicios de correo electrónico.
La medida se da en el contexto de discovery de activos soberanos a embargar como parte de garantía ante la falta de pago por el fallo original, que se desprender la estatización en 2012, cuando el país pagó a Repsol por el 51% de las acciones, pero no llegó a un acuerdo con otros accionistas menores, que vendieron sus derechos a fondos buitres como Burford Capital.
Los demandantes intentan demostrar que el Estado y la empresa son lo mismo (la figura del alter ego) y de esa manera poder embargar los activos no sólo de la petrolera sino también de otras empresas e instituciones gubernamentales. Uno de los ejes centrales es el oro que el Banco Central envió al exterior desde el país el año pasado.
Si bien los defensores aseguraron que el BCRA no está dentro del caso, la jueza aseguró que no acepta ese argumento y señaló que el ministro Caputo, su sucesor y otros deberían figurar como fuente de información.
El próximo paso del caso se dará en la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito que decidirá sobre la suspensión administrativa en el caso entrega acciones de YPF, tal como dispuso Preska, el próximo martes 12 de agosto.
Una luz al final del camino
El ex procurador del Tesoro Bernardo Saravia Frías advirtió que es posible "bajar el monto de la sentencia" contra Argentina de US$ 16.000 millones por la estatización de YPF, y consideró que para eso las autoridades argentinas deberán manejarse en el terreno diplomático aprovechando el "alineamiento muy marcado" con el gobierno norteamericano.
"Estoy convencido que se puede bajar el monto de la sentencia, creo que la Cámara (de Apelaciones) lo va a bajar si somos astutos. Hubo un giro en la política norteamericana desde la asunción de (Donald) Trump y la Corte norteamericana está muy proclive a tomar causas de alto voltaje político. Nosotros tenemos, guste o no, un alineamiento muy marcado con los Estados Unidos y hay que aprovechar esta situación", evaluó Saravia Frías, según publicó Noticias Argentinas.
Y insistió: "Se trata de un juicio muy importante para un aliado de los Estados Unidos. Trabajar sobre la diplomacia a nivel internacional en este juicio es central, importantísimo".

En una charla que brindó durante un almuerzo organizado por el Rotary Club de Buenos Aires, el ex procurador remarcó que en la sentencia de la jueza estadounidense Loretta Preska tiene un "error técnico centrado en el tipo de cambio, que es el del momento del dictado de la sentencia y no el del momento del cumplimiento".
"Es una diferencia sustancial que hace achicar enormemente el monto de la sentencia, ya no sería esa cifra sideral", destacó el abogado.
Consultado respecto a la decisión en las últimas horas de la jueza Preska de reclamar los mails de dos últimos ministros de Economía, Sergio Massa y Luis Caputo, Saravia Frías dijo que no le gusta ese pedido porque es meterse en "la intimidad de los funcionarios" y destacó que se puede demostrar que YPF y el Estado argentino "no son lo mismo".
"No me gusta que se entre en la intimidad de funcionarios argentinos que están tomando decisiones relevantes para el país. Ahora, sé también que hay que cumplir las órdenes de la jueza, y ésta jueza está molesta con el país. La causa en primera instancia está perdida. Yo creo que no tenemos que perder ni energía en este momento con la jueza Preska. Nuestra energía tiene que estar en la Cámara de Apelaciones. Hay que contener, hay que cumplir para no entrar en desacato, hay que hablar lo menos posible", sostuvo.
Y agregó: “¿Hay forma de demostrar que YPF y el Estado argentino no son lo mismo como intenta o como quiere demostrar los beneficiarios del fallo? Es que no son lo mismo, porque es una sociedad anónima separada”.







