Hay una crítica que circula en los foros económicos y que incomoda a los líderes del sector energético argentino: Vaca Muerta es uno de los grandes ganadores del ciclo económico actual, pero genera poco empleo en relación a la magnitud de las inversiones. Este jueves, en el Latam Economic Forum que se realizó en Parque Norte, Horacio Marín y Marcelo Mindlin salieron a responder con números y con convicción.
"Cuando dicen que la energía es un sector ganador pero que genera poco empleo, quiero decirles que es una explicación muy injusta. El petróleo, el gas, la electricidad es un sector que está invirtiendo como nunca y está generando muchos miles de puestos de trabajo, que es nuestra responsabilidad", afirmó Marín, CEO y chairman de YPF. Y fue más directo todavía: "Invertir 130.000 millones de dólares es una caballada de dinero. Tiene que haber mucho trabajo, no hay forma de que no haya trabajo".
El argumento de Marín apunta a la cadena de valor extendida que implica el desarrollo de la cuenca: desde la perforación y la fractura hasta la logística, la construcción de plantas, el transporte de crudo y gas, la infraestructura portuaria y los proyectos de exportación. Cada eslabón de esa cadena genera empleo directo e indirecto que no siempre aparece en las estadísticas sectoriales pero que se siente en ciudades como Añelo, Rincón de los Sauces, Allen y San Antonio Oeste.
La segunda turbina
Mindlin, presidente de Pampa Energía, coincidió con el diagnóstico y usó una metáfora que ya se instaló en el vocabulario del sector para describir el momento que vive Argentina. "Cada vez que venía una mala cosecha, teníamos crisis en el país, porque el campo era el único que nos generaba dólares. Ahora vamos a tener otro sector que va a producir tantos dólares como el campo, con lo cual, aun en el caso de una mala cosecha, la diversificación de las fuentes de dólares hace de Argentina un país económicamente mucho más sólido", planteó.
La imagen del avión con dos turbinas, que Marín también usó en su exposición, sintetiza esa idea: Argentina voló durante décadas con una sola fuente de divisas, el agro. Vaca Muerta está encendiendo la segunda. Y las proyecciones que ambos ejecutivos presentaron en el foro dan sustento a esa metáfora: el sector energético prevé pasar de un déficit comercial de 4.000 millones de dólares en 2022 a un superávit de 8.000 millones en 2026 y de 24.000 millones en 2030. "Estaríamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al campo en cuanto a su capacidad de generar dólares de exportaciones", resumió Mindlin.
El potencial que todavía no se tocó
Más allá del debate sobre el empleo, Mindlin fue contundente sobre el estado de desarrollo de la cuenca: está lejos de su techo. "Vaca Muerta está en un estado mucho más temprano de desarrollo y tiene todavía potencial enorme para seguir perforando y seguir creciendo", precisó. Y agregó un dato que los propios ejecutivos del sector repiten cada vez que comparan la cuenca con sus competidores globales: "No solamente tenemos gran cantidad de pozos desarrollados hasta ahora, tanto en petróleo como en gas, son mucho más productivos que los que se han visto en el shale en Estados Unidos”.
Las proyecciones que compartió apuntan a 2,6 millones de barriles equivalentes por día para 2030, combinando petróleo y gas. Para llegar ahí, la cadena de infraestructura tiene que acompañar. Mindlin mencionó dos proyectos propios que son piezas clave de ese esquema. El primero es la expansión del Gasoducto Perito Moreno, operado por TGS, empresa co-controlada por Pampa, que agregará 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de transporte. "Este año, a pesar del desarrollo de Vaca Muerta, lamentablemente seguimos importando gas GNL a través de los barcos. Con esta expansión, el año que viene vamos a poder terminar esa necesidad de importar gas", anticipó. El segundo es la planta de urea en Bahía Blanca, con una inversión de 2.500 millones de dólares, que permitirá monetizar el gas excedente y reemplazar importaciones de fertilizantes que hoy el campo argentino necesita.
El Estado como condición, no como protagonista
Marín también fue claro sobre el modelo que cree viable para sostener el crecimiento. "El Estado debe dar las condiciones, los privados somos los que generamos riqueza y no hay que esperar. YPF empujó y todos nos siguieron”. Y advirtió sobre el riesgo de retroceder: "Si dejamos que el Estado vuelva a entregar subsidios, no vamos a despegar".
La referencia al RIGI como herramienta central del ciclo inversor fue unánime. Los proyectos presentados bajo el régimen ya acumulan 104.000 millones de dólares, y la concreción del megaproyecto de GNL liderado por YPF podría sumar otros 20.000 millones. "Es difícil pensar que Argentina no va a generar empleo y no va a crecer de manera significativa en los próximos años", cerró Mindlin.







