El precio del barril de petróleo se despertó al ritmo que crece la tensión, y los bombardeos, en Medio Oriente. El crudo subió más de un 16% en la última semana, lo hizo casi un 3% este domingo, mientras se disputada la final del Mundial, que consagró a España, y superó en el mercado de futuros los 90 dólares, un nivel que no alcanzaba desde mediados de junio, días antes de que se alcance un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que no duró demasiado.
Un nuevo capítulo de la guerra entre Washington y Teherán empujó al oro negro a máximos de varias semanas. El precio de la energía global, y con él, la renta petrolera de Neuquén, vuelve a quedar rehén de lo que ocurra en el estrecho de Ormuz.
El Brent, de referencia internacional y de gran importancia para Vaca Muerta, cotiza a USD 88,41, mientras que el WTI norteamericano lo hace a USD 82,36. Siete días atrás, el primero no superaba los 77 dólares y el segundo estaba apenas por encima de los 72 dólares. Si se toma el mes de julio, que empezó con una tregua, el salto es del 28,1% y 23,5%, respectivamente.

La noche de los nuevos bombardeos
La razón del salto del crudo está en la reciente escalada de tensión en Medio Oriente. Estados Unidos lanzó durante el fin de semana una nueva serie de ataques aéreos contra Irán. El Mando estadounidense para Oriente Medio (Centcom) confirmó la ofensiva a través de su cuenta en X y explicó que los bombardeos buscan reducir la capacidad iraní de amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y responder al ataque que, la noche anterior, había matado a dos militares estadounidenses en Jordania y dejado a un tercero desaparecido.
Las agencias iraníes Fars y Tasnim reportaron ataques estadounidenses en Sirik, una localidad portuaria frente al propio estrecho. En paralelo, la Organización de Energía Atómica de Irán denunció que fuerzas de EE.UU. bombardearon la planta nuclear de Darkhovin, en el sur del país, cerca de la frontera con Irak, una instalación que se encuentra todavía en una fase de construcción preliminar.
La represalia iraní: Jordania, Kuwait y un frente que se multiplica
La respuesta de Teherán no tardó. Durante la tarde del domingo, la defensa antiaérea de Jordania interceptó tres misiles iraníes lanzados contra la ciudad portuaria de Aqaba, mientras un cuarto proyectil cayó en una zona remota sin causar víctimas ni daños, según el comunicado de las fuerzas armadas jordanas. Las intercepciones contaron con apoyo de Israel por la cercanía de Aqaba con su frontera sur, y horas antes la embajada estadounidense había alertado sobre una "amenaza específica y creíble" contra el aeropuerto y el puerto de la ciudad, algo que el gobierno jordano negó que hubiera derivado en evacuaciones.
El mismo domingo, Irán había atacado con drones "kamikaze" dos bases estadounidenses en Kuwait: un depósito de municiones en Camp Udairi y un sistema de radar y defensa Patriot en la base aérea Ali Al Salem. Kuwait confirmó que sus defensas antiaéreas repelían misiles y drones iraníes, sin reportar por el momento víctimas ni daños. Es, además, la segunda vez en dos días que Irán golpea una planta kuwaití de energía y desalinización —clave porque cubre el 90% del agua dulce del país—, con incendios que afectaron varias unidades de generación eléctrica y obligaron a activar planes de contingencia.
El comandante del cuartel general iraní Jatam al Anbiya, general Alí Abdolahi, advirtió que cualquier nueva agresión estadounidense tendrá una respuesta "contundente y devastadora", en línea con las declaraciones del líder supremo Mojtaba Jameneí, quien acusó a Washington de haber roto el memorando de entendimiento firmado entre ambos países en junio.
Qué significa para Vaca Muerta y Neuquén
Para la provincia, la escalada llega en un momento en que buena parte de la discusión pública gira en torno al RIGI, al desarrollo del GNL y a la infraestructura de evacuación de crudo y gas de Vaca Muerta. Un Brent sostenido por encima de los USD 85 —muy por arriba de los USD 65-70 que manejaban buena parte de los proyectos de inversión aprobados este año— mejora en el corto plazo la ecuación fiscal de Neuquén, dado el peso de las regalías hidrocarburíferas en los ingresos provinciales.
Sin embargo, la experiencia de los últimos meses muestra que esa mejora convive con una volatilidad extrema: el propio mercado pasó de niveles de USD 70 a picos de USD 88 y de vuelta en cuestión de semanas, según el humor de la negociación entre Washington y Teherán. Para los operadores de la Cuenca Neuquina, eso se traduce en un escenario de precios más altos pero también más difíciles de proyectar a la hora de tomar decisiones de inversión de mediano plazo, justo cuando proyectos como el VMOS, el gasoducto Perito Moreno y el acuerdo YPF-Neuquén GNL buscan consolidarse sobre supuestos de estabilidad de precios internacionales.







