Las empresa planean un gran crecimiento de producción en Vaca Muerta, la infraestructura avanza a paso firme y los proyectos se multiplican en la cuenca neuquina. Esa es la conclusión de las primeras jornadas de la AOG 2025, que se realiza en La Rural de Buenos Aires, y también es lo que se cuenta en los campos, en cada evento del sector o en los lobbies de los principales hoteles de Neuquén.
Pero no solo de barriles de petróleo o metros cúbicos de gas vive la industria, además de promesas y realidades, también es necesario el dinero, las ganancias, los dividendos. En la tercera jornada de la feria de hidrocarburos más grandes del país, el Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG), organizador del evento, adelantó su informe “¿Cuántas divisas genera y generará la industria hidrocarburífera para la Argentina?", donde se proyecta que la industria hidrocarburífera podría aportar hasta US$ 38.000 millones anuales en divisas. El estudio advierte que alcanzar esa meta exige precios internacionales favorables, un desarrollo productivo alto y la ejecución de grandes obras de infraestructura.
La presentación estuvo a cargo de Daniel Dreizzen, presidente de la Comisión de Planeamiento y Análisis Económico del IAPG y Managing Director en Aleph Energy, y de Milagros Piaggio, associate en Aleph Energy. Ambos remarcaron la necesidad de contar con estimaciones técnicas que permitan anticipar el aporte de divisas del sector y su impacto en la macroeconomía argentina.
El informe que presentaron mide de manera integral el impacto del sector sobre el balance cambiario del Banco Central y proyecta distintos escenarios a futuro. De acuerdo con el trabajo, la generación de divisas varía entre US$ 4.000 millones y US$ 38.000 millones anuales, según el grado de desarrollo productivo que se alcance y los precios internacionales del petróleo y gas.
Para capitalizar el máximo potencial se requiere un escenario de alto desarrollo, precios elevados y la concreción de proyectos de infraestructura como gasoductos y plantas de GNL.
El análisis muestra que la balanza comercial hidrocarburífera fue positiva en 2024 por primera vez en 14 años, con un saldo de 3.539 millones de dólares acumulado a julio. Las proyecciones indican que, de sostenerse el crecimiento de la producción y exportaciones, este superávit podría expandirse significativamente en los próximos años, consolidando al sector como uno de los principales generadores de divisas de la economía argentina.
El informe también incorpora la incidencia de las importaciones en el cálculo de divisas netas, estimando que alrededor del 20 por ciento del gasto de capital (CAPEX) y un 10 por ciento de los costos operativos anuales (OPEX) se realizan en bienes importados, lo que implica una salida de dólares que debe considerarse en el balance final.
Los escenarios de proyección distinguen entre bajo, medio y alto desarrollo productivo, combinados con precios internacionales bajos, medios y altos. En las hipótesis más conservadoras, con bajo desarrollo y precios deprimidos, la generación neta de divisas se limita a unos US$ 4.000 millones anuales. Bajo un nivel medio de desarrollo con precios moderados, las proyecciones se ubican entre US$ 15.000 y US$ 22.000 millones.
Finalmente, en el caso de un desarrollo alto acompañado por precios internacionales elevados, el aporte neto podría superar los US$ 38.000 millones de dólares por año, siempre descontando la incidencia de importaciones de bienes de capital y costos operativos que condicionan el resultado final.
¿Quién paga?
Dentro del escenario económico es primordial el financiamiento, que tuvo su espacio en la AOG 2025. Expertos del sector financiero debatieron acerca de los desafíos y los caminos posibles de la transición de la Argentina hacia un país con gran capacidad exportadora. Por un lado, en el panel “Economía y Financiamiento de la Energía en la Argentina”, Claudio Zuchovicki, Presidente de BYMA, señaló que el desarrollo de Vaca Muerta posicionó al país entre las cuatro naciones del mundo que lograron explotar comercialmente el shale, junto a Estados Unidos, Canadá y China. "Vaca Muerta creció casi sin financiamiento en el pasado, pero para continuar creciendo es necesario muchísimo más financiamiento". Y agregó que la propuesta del mercado de capitales es simple: “sacar al Estado del medio a través de la participación público-privada, lo que permitiría que el financiamiento llegue directamente al usuario, que es quien, a la larga, pagará la inversión”.

Más tarde, en el panel “Financiamiento del Oil & Gas, mirada desde el Sector Bancario”, Ricardo Gerk de Banco Comafi, Leonardo Ruffinelli de BNA e Ignacio Morello de Banco Supervielle profundizaron sobre el rol del sector financiero. Coincidieron en que, si bien las altas tasas en pesos hacen riesgoso el financiamiento para las pymes, el sector petrolero, con sus flujos dolarizados, tiene una gran oportunidad para acceder a crédito en dólares a tasas más competitivas. Además, indicaron que el leasing como herramienta de financiamiento a largo plazo con ventajas impositivas, es un mecanismo muy adecuado para la industria, que debe invertir constantemente en bienes de capital.







