El Memorándum de Entendimiento para la creación de un Grupo de Trabajo Bilateral (GTB), que este fin de semana firmaron Argentina y Brasil en la cumbre del G20 en Río de Janeiro, genera grandes expectativas en el sector de hidrocarburos, pero también algunos voces que ponen reparos para cuidar la industria local.
El ministro de Economía, Luis Caputo, y su par de Minas y Energía brasileño, Alexandre Silveira, firmaron el acuerdo para la exportación de 2 millones de metros cúbicos por día desde que se complete la reversión del Gasoducto Norte y proveniente de Vaca Muerta. El objetivo es llegar a 30 mm³ en 2030.
El texto busca sentar las bases de la la infraestructura necesaria para la exportación desde Vaca Muerta y en principio se usará el gasoducto con Bolivia, construido para la importación y ahora revertir para la evacuación desde la cuenca neuquina. También analizan conexiones entre la Argentina-Rio Grande do Sul, vía Uruguaiana; la Argentina-Paraguay-Mato Grosso do Sul; y la Argentina-Uruguay-Rio Grande do Sul.
El comienzo de las exportaciones se dará con 2 mm³, se espera que este volumen aumente hasta los 10 millones de m³/día en un horizonte de tres años y alcance los 30 millones de m³/día en 2030. El precio máximo al que se podría concretar la operación sería de US$10 el millón de BTU (lo que representa 0,035 millones) con un valor en boca de pozo no debería superar los US$3,5 el millón de BTU.
Que sí, que no
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, dijo que el acuerdo se logró por trabajos previos que realizó su administración. “Ya se veía este brillante que estábamos generando, ofreciendo más que nada confianza en que el recurso existe, que el recurso es de las provincias”, aseguró y remarcó que era necesario “romper esa inercia por la cual no se podía exportar gas a Brasil”.
El mandatario provincial dijo que el objetivo es “llegar rápidamente a los dos millones de metros cúbicos”, pero adelantó que esa cifra se incrementará mucho más porque “la industria brasilera no tiene gas hoy, tiene un problema serio de provisión”.
“Más allá de la reversión del gasoducto que abastecerá al norte argentino con el proceso de sustitución de importaciones que se ha trabajado muy bien, llegar a Brasil nos abre un escenario importante”, añadió.

Por su parte, el exministro de Energía de Mauricio Macri, Juan José Aranguren, sostuvo que el mundo no está haciendo gasoductos, "pero aquellos que tenemos gasoductos hechos, llenémoslos". "Argentina tiene un potencial de exportar 20 millones de metros cúbicos por día a Chile. Bueno, antes de empezar a correr para llegar a Brasil, ¿por qué no llenamos los gasoductos que tenemos con Chile?”, indicó en una entrevista con el podcast Dínamo.
“Nosotros somos muy competitivos y no dependés de un tercer actor. Con un tercer país en juego (en referencia a Bolivia), tenés que ponerte de acuerdo con el transporte y es un poco difícil. Entonces, primero hagamos lo que podemos hacer hoy, y después vigilando el mercado internacional veamos qué nos permite el LNG”, destacó.
En ese sentido también se manifestó el exsecretario de Energía de Alberto Fernández, Darío Martínez, quien remarcó que “Vaca Muerta puede producir todo el Gas que necesite Brasil y las plantas de GNL", pero advirtió sobre la falta de infraestructura y la necesidad de precios justos.
"Bienvenida toda nueva demanda de gas porque más producción significa más trabajo, inversión y desarrollo para los neuquinos. Pero no puede ser que los nuevos compradores nos pidan que les regalemos nuestro gas. Hoy, Neuquén vende su gas a 3,5 dólares por millón de BTU en promedio, con picos de más de 7 dólares en las exportaciones a Chile. Las empresas productoras ya nos están anunciando que el proyecto de exportación a Brasil necesita un gas a menos de 2 dólares por millón de BTU, y que los proyectos de GNL 'son factibles' con un gas a 1,75 dólares por millón de BTU", añadió.







