En el corazón de la cuenca neuquina, el Centro de Formación Profesional CENOVA despliega una variada propuesta académica orientada a la capacitación de futuros profesionales para la industria del petróleo y gas.
La institución ofrece tanto certificaciones de corta duración como una tecnicatura superior, diseñadas para responder a la creciente demanda de personal calificado para el sector petrolero. Las inscripciones están abiertas desde este lunes 14 de abril para las cursadas que comienzan el 12 de mayo.
El abanico de opciones ofrece seis certificaciones de ocho meses de duración, focalizadas en áreas de alta empleabilidad dentro del sector hidrocarburífero. Estos programas, con un total de 385 horas presenciales y una evaluación final, integran un módulo inicial que abarca ciencias básicas, inglés técnico, tecnología y seguridad industrial, estableciendo una base de conocimientos común para los estudiantes. El currículo específico de cada certificación se centra en las competencias técnicas y las habilidades prácticas requeridas por las empresas operadoras y de servicios petroleros.
Las profesiones abarcan áreas como la operación y el mantenimiento de equipos utilizados en la industria, los protocolos de seguridad en yacimientos y los procesos de producción de hidrocarburos.

También, entre su lista de opciones, tiene una Tecnicatura Superior en Gas y Petróleo, una carrera de tres años que ofrece una formación más exhaustiva del sector. Este programa académico capacita a los estudiantes para supervisar operaciones de perforación y terminación de pozos, trabajar en plantas de tratamiento, gestionar yacimientos y desempeñarse en empresas de servicios.
El plan de estudios incluye materias fundamentales como geología y mecánica de fluidos, perforación y producción, gestión de recursos humanos, marco legal y regulatorio, instrumentación y control, terminación y reparación de pozos, producción e inglés técnico. La currícula incorpora prácticas profesionalizantes en empresas de la región, con el objetivo de facilitar la transición de los estudiantes al ámbito laboral.
Estas propuestas educativas se dan en un contexto de significativa actividad en Vaca Muerta, donde la demanda de personal técnico especializado representa un desafío para las empresas del sector. Si bien el interés por trabajar en la industria hidrocarburífera en Neuquén es elevado, la disponibilidad de profesionales con la formación específica requerida continúa siendo un factor a considerar.
Como parte de su estrategia de vinculación con el sector productivo, el Centro de Educación proyecta la creación de una bolsa de trabajo orientada a sus egresados. Esta iniciativa busca establecer un canal directo entre los profesionales y las oportunidades laborales que surgen en las empresas operadoras y de servicios de la región.
Un trampolín al pozo petrolero
YPF SA trabaja para lanzar el “Instituto Vaca Muerta” en Neuquén junto a otras empresas y operadoras petroleras. Ante la fuerte demanda de personal calificado en la industria hidrocarburífera, el presidente y CEO de la firma estatal, Horacio Marín, confirmó en un canal de streaming la creación de un espacio educativo en la provincia.
Una de las recurrentes demandas del sector y del Sindicato de Petroleros Privados se vincula con la capacitación del personal o futuros aspirantes dentro de la industria petrolera. Es que, además de asegurar trabajo local reclamo constante de la sociedad y el gremio, es necesario resguardar la salud física y psíquica de los trabajadores.
El crecimiento y las expectativas sobre Vaca Muerta, como también los proyectos a futuro que se están cocinando para potenciar la exportación de Argentina al mundo, generan esperanzas y al mismo tiempo preocupación sobre cómo se podrá ocupar esos espacios de trabajo sin resultados trágicos y asegurando una convivencia armónica entre las empresas y los trabajadores.
El futuro instituto promete capacitar entre 2.000 y 3.000 personas por año en Neuquén. Según adelantó Marín, se dictará una tecnicatura de un año y, el compromiso tácito entre las empresas, sugiere que las firmas contraten a quienes se gradúen de ese espacio educativo.







