La licitación para proveer los 500 kilómetros de caños destinados al transporte de gas desde Vaca Muerta hacia la terminal de licuefacción en Río Negro entró en una fase de conflicto abierto. El Grupo Techint analiza iniciar una investigación formal por supuesto dumping contra Welspun, la empresa de origen indio que se quedó con el contrato tras presentar una oferta sustancialmente menor a la de la siderúrgica local.
La controversia escaló luego de que firma india se adjudicara la compulsa con una propuesta de 200 millones de dólares, cifra que representa un 40% menos respecto al presupuesto presentado por Tenaris Siat, la unidad de negocios de Techint. El proyecto resulta crítico: se trata de la infraestructura necesaria para movilizar el fluido que luego se exportará como Gas Natural Licuado (GNL) a través de barcos.
La acusación de competencia desleal
Fuentes cercanas a Techint sostienen que la oferta india carece de condiciones de competencia leal y presentará en la justicia un recurso antidumping. El grupo nacional afirma que Welspun ofertó precios de dumping utilizando tubos fabricados con chapa de origen chino. Según la visión del mayor holding industrial del país, la propuesta ganadora omitió costos fundamentales como aranceles de importación, tasas estadísticas, fletes logísticos y gastos portuarios.

Desde el entorno de Rocca aseguran que la oferta de Tenaris resulta competitiva bajo estándares internacionales genuinos. Advierten que Welspun cotizó por debajo de los valores del mercado doméstico para desplazar a la producción local. En un intento por retener el contrato, Tenaris ofreció incluso igualar las condiciones comerciales de la competidora extranjera. La intención, según la firma, apunta a preservar la operación industrial a largo plazo, pese a que el negocio en particular no reporte rentabilidad bajo esas cifras.
El impacto en el empleo y el rol del Estado
La puja no solo se limita a una cuestión de precios. Techint puso sobre la mesa el impacto social en la cadena de valor siderúrgica. Actualmente, Tenaris Siat emplea a 420 personas de forma directa, y se estima que cada puesto genera otros cuatro empleos asociados.
"Con los ingresos fiscales que cede el Estado nacional a través del RIGI, se termina financiando el trabajo en India y China", reclaman desde el entorno del grupo industrial. La crítica apunta al corazón del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), bajo el cual se presentó este proyecto, otorgando amplios beneficios impositivos a las petroleras participantes.
La postura del consorcio y el Gobierno
Pese a los reclamos, el consorcio Southern Energy (SESA) —integrado por YPF, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— mantiene su postura. Voceros del grupo inversor afirman que Welspun ganó la licitación por presentar la opción más económica y cumplir con todos los requisitos técnicos exigidos.
Incluso, la discusión llegó a los despachos oficiales. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, validó los datos que sitúan la oferta de Techint un 40% por encima del precio internacional. Desde el Gobierno consideran que forzar un cambio en un contrato ya adjudicado enviaría una señal negativa a los inversores extranjeros y pondría en riesgo la seguridad jurídica del régimen de incentivos.
Por ahora, la pulseada sigue en el terreno administrativo. Techint mantiene la carta de la denuncia por dumping bajo el brazo, mientras el consorcio busca avanzar con los plazos de obra para que el gas de Vaca Muerta llegue a la costa rionegrina en el tiempo previsto.







