Pasaron tres días hábiles y no hay una palabra. La Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (FECENE) presentó una nota formal el lunes por la tarde pidiendo diálogo frente al pedido de recorte del 23% que Halliburton les bajó a sus proveedores el viernes pasado con un plazo de una semana. No hubo respuesta. Nada. Silencio de radio, como lo definió una fuente del sector consultada por VacaMuerta.ar.
La lectura que circula puertas adentro de las cámaras empresarias no es que la principal empresa de servicios de Vaca Muerta vaya a sostener el pedido tal cual lo planteó. "Me parece que se han dado cuenta que se pasaron de rosca y probablemente cambien la metodología", señaló la fuente consultada.
La hipótesis que gana terreno es que Halliburton termine llamando empresa por empresa, para negociar descuentos puntuales según cada caso, en lugar de sostener un 23% parejo para todos los proveedores. Las locales tienen un margen del 10%, ese recorte sería el quiebre masivo del ecosistema neuquino.
Lo que sí es un dato duro es la repercusión que generó el reclamo. No quedó en una interna del sector: el comunicado de FECENE, la postura del sindicato de Petroleros Privados y la intervención del Ministerio de Trabajo tuvieron eco público inmediato. El tema se instaló y ya no es un problema que Halliburton pueda resolver puertas adentro con un mail.
Giulio Retamal referente de FECENE participó del Supply Day de Econojournal y expresó que "Vaca Muerta no es un lugar para llegar, hacerte el valiente, bajar precio, ganar mercado y después ver qué hacemos".
La otra cara de la misma semana
Esta semana, el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, en el cierre del Supplier Day de EconoJournal dio un discurso que va en la misma dirección del método Halliburton. La empresa estatal es la principal contratista de la firma de servicios, que opera más del 90% del total de la actividad de la petrolera argentina en Vaca Muerta.
Desde la cámara empresarial neuquina deslizaron que el pedido de la multinacional a los proveedores locales puede estar alineado con alguna decisión que haya indicado YPF, la principal operadora de hidrocarburos del país.
Marín habló de "cultura de la productividad", de alinear incentivos con toda la cadena de valor y de dejar atrás el modelo de supervisión pura. "Los contratos están desalineados y las empresas no tienen la culpa, hace 30 años que es así", admitió el titular de la petrolera, que llegó a plantear que si hay ganancia de productividad, el ahorro se comparte entre todos.
Es una lectura de la misma tensión —cómo repartir el ajuste y la eficiencia entre operadoras, empresas de servicios y pymes— pero contada con otro vocabulario. Donde Halliburton mandó un ultimátum con siete días de plazo, Marín habla de "alineación" y de dejar de "puentear" al proveedor.
La pregunta que queda picando es si esa diferencia es real o es apenas de forma: ¿la cadena de valor se está repensando, o cada eslabón sigue bajando línea a su manera y el que está más abajo, como siempre, es el que menos margen tiene para discutir?
Lo que falta saber
La nota de FECENE lleva 48 horas sin respuesta formal de Halliburton. Mientras tanto, la compañía había fijado el 14 de agosto como fecha límite para que los proveedores acepten el recorte del 23%. Quedan menos de 48 horas de plazo propio de Halliburton para que se resuelva —o no— este cruce entre el reclamo de las pymes y el silencio de la multinacional.







