Un grupo de las principales compañías petroleras que operan en el país, con YPF a la cabeza, ultima los detalles de un significativo acuerdo financiero para impulsar el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Esta iniciativa de infraestructura, considerada la obra privada de mayor envergadura de los últimos años, avanza con el objetivo de expandir a capacidad de exportación de crudo argentino a partir de 2027.
Según confirmó Federico Barroetaveña, director financiero de YPF, tras su participación en el Congreso Anual del Instituto Argentino de Finanzas (IAEF), el consorcio se encuentra en la etapa final de negociación para obtener un préstamo sindicado por USD 1.700 millones a un plazo de cinco años con cinco bancos internacionales de primer nivel. Adicionalmente, la planificación del consorcio incluye la emisión de otros USD 400 millones en el mercado local durante el próximo año, ambos montos destinados a financiar parte del proyecto VMOS.
Se trata de la construcción de un oleoducto de 430 kilómetros que conectará Neuquén con Río Negro, junto con obras complementarias esenciales para su funcionamiento. Esta infraestructura estratégica promete un aumento sustancial en las exportaciones de crudo, con proyecciones que alcanzan los USD 15.000 millones anuales a partir de 2028. Además de YPF, el consorcio impulsor de esta obra clave está integrado por Chevron, Shell, Vista, Pluspetrol, Pan American Energy (PAE) y Pampa Energía.
Tal como anticipó Bloomberg y confirmaron fuentes del mercado a medios nacionales, las entidades bancarias involucradas en el préstamo sindicado son Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander. Si bien la tasa de interés aún se encuentra en proceso de negociación, fuentes del mercado indicaron que se basará en la tasa SOFR más un margen que resultará en un porcentaje "competitivo".
La construcción del oleoducto VMOS recibió un impulso significativo con la aprobación por parte del Gobierno de Javier Milei en marzo de su inclusión en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que otorga beneficios fiscales y cambiarios a proyectos de esta envergadura. Según información proporcionada por YPF, las obras de construcción se iniciaron en enero y actualmente presentan avances en la movilización de contratistas, el movimiento de suelos y la recepción de los caños necesarios para el oleoducto.

Esta infraestructura de transporte de crudo tendrá una capacidad inicial de hasta 550.000 barriles de petróleo por día a partir del segundo semestre de 2027, con potencial de expansión hasta los 700.000 barriles diarios. Esto la convierte en una pieza fundamental para el crecimiento sostenido de la producción y las exportaciones provenientes de Vaca Muerta, considerada la cuarta reserva mundial de shale oil.
El diseño del oleoducto también contempla la mejora de la competitividad del crudo argentino en los mercados asiáticos, al facilitar la conexión con buques VLCC (Very Large Crude Carriers), lo que permitirá una reducción significativa en los costos logísticos de transporte.
El impacto de esta inversión trasciende la infraestructura de transporte de petróleo. Se estima que la finalización del proyecto VMOS generará un aumento en la producción de Vaca Muerta y consolidará la exportación de crudo como un motor clave para el crecimiento económico de provincias productoras como Neuquén y Río Negro, además de contribuir de manera significativa a la economía nacional.
Argentina, con la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo, se encuentra ante una oportunidad estratégica en el contexto de la transición energética global. El presidente de YPF, Horacio Marín, ha sostenido que el país tiene el potencial de exportar anualmente hasta USD 15.000 millones en GNL y otros USD 15.000 millones en petróleo hacia 2031. Esta cifra total, USD 30.000 millones, equivaldría al aporte del sector en un año favorable y podría representar una solución estructural al déficit crónico de dólares que enfrenta la economía argentina.







