El barril de petróleo navega en las aguas turbulentas del estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos e Irán no frenan sus ofensivas en un conflicto que comenzó a fines de febrero, tuvo algunas avances hacía la paz, pero sin resolución final. De un lado, el gobierno de Donal Trump organiza convoyes nocturnos para sostener el tránsito petrolero por el estrecho, mientras Teherán triplica la fabricación de equipamiento militar. El tránsito global de crudo por la vía sigue en la mitad de los niveles previos a la guerra.
En ese contexto, el precio del crudo se mantiene por encima de los 90 dólares, con pequeños vaivenes entre los 91 y los 94 dólares. Este lunes, la cotización del Brent, de referencia internacional, en los mercados futuros de octubre a USD 93,15, mientras que el WTI estadounidense lo hace a 85.58.
El precio del petróleo va de la mano con la tensión en el estrecho de Ormuz. Donald Trump reiteró su reclamo sobre la vía marítima, a la que ya había llegado a calificar como territorio bajo control estadounidense, mientras Irán aseguró que conserva capacidad de vigilancia sobre el tráfico naval y anunció una aceleración de su desarrollo militar.
El nuevo pico de tensión llegó después de que casi 40 petroleros lograran cruzar el estrecho durante la noche, en un operativo coordinado por Washington. Según trascendió, esos buques transportaron unos 16 millones de barriles de petróleo utilizando el canal más profundo de la zona, frente a las costas de Omán.
El esquema montado por Estados Unidos organiza el tránsito en convoyes nocturnos, con una fila de entrada y otra de salida, escoltados por aviones de la Fuerza Aérea para prevenir ataques con drones o misiles de crucero. El dispositivo se puso en marcha tras una serie de acciones del Comando Central estadounidense (Centcom) contra radares y sistemas iraníes de vigilancia marítima.

Aun con ese operativo en marcha, el volumen que logra salir por Ormuz sigue muy por debajo de lo habitual: unos 10 millones de barriles diarios, la mitad del nivel que circulaba antes del conflicto por una de las arterias más sensibles del comercio energético mundial.
Irán responde con drones, misiles y más producción de armamento
Del lado iraní, la respuesta combinó gestos diplomáticos puntuales. Teherán habría autorizado de forma excepcional el paso de varios petroleros iraquíes tras un pedido de Irak con una postura militar cada vez más dura. Irán lanzó drones y misiles hacia las rutas utilizadas por los buques, y su vocero castrense advirtió que el país responderá con contundencia ante cualquier agresión, en momentos en que la estrategia militar del régimen pasó de un perfil defensivo a uno abiertamente ofensivo, aunque sin anticipar ataques preventivos.
La escalada retórica se completó con la primera visita de altos mandos militares iraníes a uno de los complejos industriales subterráneos del país, y con la confirmación oficial de que la fabricación de ciertos insumos estratégicos para la guerra más que se triplicó durante los 40 días que lleva el conflicto.







