Halliburton confirmó a primera de las cuatro flotas de fractura eléctrica comprometidas con YPF ya llegó a Vaca Muerta desde Estados Unidos y se encenderá en el cuarto trimestre de este año, probablemente en octubre si no hay problemas en la logística. El arribo de los Zeus es un punto de inflexión tecnológico que hay que mirar con calculadora en la mano: todavía no mueve una sola cifra del negocio.
La diferencia entre estos equipos nuevos y los sets de fractura tradicionales es estructural. Los equipos convencionales funcionan con motores diésel, son ruidosos, consumen grandes volúmenes de combustible y generan emisiones directas durante la operación. Zeus elimina ese esquema de raíz: funciona mediante electrificación integral, lo que permite reducir de manera significativa las emisiones de carbono asociadas a la fractura hidráulica y bajar considerablemente el nivel de ruido dentro de los yacimientos.
"Es lo top del momento en fractura mundial", dijo un experto del sector a VacaMuerta.ar y explicó que permiten una mejor eficiencia de costos, con muna ganancia mayor para las operadoras, mayor ahorro de combustible y terminar los pozos con menor foot print.
El salto eléctrico llega en un trimestre donde la Argentina ya venía empujando los resultados de Halliburton, pero todavía con la flota diésel de siempre, Zeus ni siquiera había salido de Estados Unidos en ese período. Toda la región le facturó a la compañía USD1.123 millones en el segundo trimestre, contra USD977 millones un año atrás yUSD1.090 millones en el trimestre anterior: la mejora no es un salto puntual, viene creciendo trimestre a trimestre.
Todo ese crecimiento se logró sin un solo equipo eléctrico operando. Los Zeus recién se encenderán en octubre, sin generar un salto inmediato en la actividad, pero si en la facturación, que se verá reflejado en los números que la compañía presente a comienzos de 2027.
Qué gana una operadora con una flota eléctrica
Según pudo reconstruir este medio con una fuente del sector con conocimiento directo de la operación de fractura en la cuenca, la ecuación técnica detrás del anuncio es relativamente simple: un set eléctrico son 12 bombas que hacen el mismo trabajo que 27 bombas convencionales. La diferencia no está en la potencia bruta, sino en la eficiencia: menos equipos en el pad significan menor footprint en superficie y mayor ahorro de combustible, dos variables que impactan directo en el costo por etapa.

"Al mismo precio, es una ganancia para las operadoras", resumió la fuente consultada, en referencia a que YPF no necesariamente paga más por el servicio eléctrico, pero sí termina los pozos de forma más eficiente en términos de costos operativos.
La irrupción de Zeus no genera el mismo entusiasmo en toda la cadena de proveedores. "Bien por ellos, mal por el resto", dijo un operador de Vaca Muerta en alusión a la ventaja competitiva que la tecnología eléctrica le da a Halliburton frente al resto de las compañías de servicios que operan en la cuenca.
La lectura que hace el mercado combina dos factores que, juntos, son difíciles de igualar en el corto plazo: más bombas y mejor tecnología por un lado, y volumen por el otro, al tratarse de las dos firmas con mayor actividad en la cuenca, YPF y Halliburton.
Además, de costos y emisiones, el sistema también mejora la eficiencia operativa de manera concreta. Zeus puede trabajar con mayores volúmenes de agua y arena durante las etapas de fractura, alcanzar presiones más elevadas y optimizar el rendimiento de las operaciones. El resultado se traduce en mejores tiempos de completación y mayor productividad por pozo, dos variables que impactan directamente en el costo por barril producido.

Otro beneficio que la industria destaca especialmente es la reducción de la circulación de camiones cisterna dentro de las locaciones. En Vaca Muerta, el movimiento logístico que generan las operaciones no convencionales es uno de los factores que más presiona sobre rutas e infraestructura regional. Menos camiones significa menos emisiones, menos costos operativos, menor desgaste vial y mejores condiciones de seguridad en los yacimientos.
La otra cara: el mismo trimestre en que le pide un 23% de recorte a sus proveedores
El anuncio de Zeus llega apenas días después de que la propia Halliburton pusiera en marcha, puertas adentro de la cuenca, un movimiento de signo contrario. El 9 de agosto, la compañía comunicó a toda su cadena de proveedores locales que solicitaba una reducción del 23% sobre los precios vigentes, con efecto retroactivo desde agosto y hasta diciembre de este año, y les dio hasta el 14 de agosto —siete días— para responder. La firma del pedido es de Héctor Gutiérrez, Senior Country Vice President de la compañía en la Argentina.
La reacción no se hizo esperar. La Cámara Patagónica de Empresas de Servicios Petroleros (CAPESPE), la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (FECENE) y el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa rechazaron la medida y reclamaron una instancia formal de diálogo. Marcelo Rucci, secretario general del gremio, la calificó directamente como una calamidad. Desde FECENE plantearon que las pymes neuquinas —las mismas que sostienen buena parte del empleo y la inversión local— no pueden convertirse en la variable de ajuste de una compañía de alcance global.

El contraste de magnitudes es lo que más ruido genera puertas adentro del sector: en el mismo trimestre en que le pide ese recorte a sus proveedores, Halliburton ganó us534millonesanivelglobalydestinoˊus 200 millones de esa cifra a recomprar sus propias acciones. A eso se suma que julio ya había cerrado con una caída de casi 28% en las etapas de fractura de toda la cuenca respecto del récord de junio, es decir que el ajuste llega sobre una actividad que ya venía frenando por sí sola.
Es la misma lógica que describe la fuente consultada para esta nota cuando habla de escala: si "Hall tiene volumen" y "no podemos competir" resume el humor del resto de las prestadoras frente a la tecnología eléctrica, el pedido de recorte del 23% muestra que esa asimetría de tamaño también se ejerce puertas adentro de la cadena de valor, sobre los mismos proveedores que hoy le permiten a la compañía sostener el liderazgo operativo de la cuenca.







