Fluxus, la petrolera perteneciente al grupo brasileño J&F, ingresó formalmente este año como operadora en Vaca Muerta, tras una negociación extensa con la provincia. La transacción implicó la compra y transferencia de los activos que pertenecían a Pluspetrol, los cuales incluyen pozos convencionales maduros y valiosas oportunidades en el no convencional. Ahora, la estrategia se concentra en un ambicioso proyecto piloto que podría significar una inversión inicial de hasta US$ 100 millones en la ventana de petróleo.
Ricardo Savini, CEO de Fluxus Energy, detalló los planes de la petrolera en un encuentro virtual organizado por el Mercado Electrónico del Gas (Megsa). Con Pluspetrol acordó, a fines de 2023, la venta de sus concesiones que incluyen la explotación convencional Centenario (Bloque I y II) y la explotación no convencional Centenario Centro (CENCH). La petrolera brasileña está preparada para iniciar su actividad plena en la cuenca.
Piloto en Centenario: el potencial del petróleo líquido
Savini ponderó especialmente el potencial de Centenario Centro, situado en la ventana de petróleo líquido de Vaca Muerta. Allí, la empresa avanzará con un proyecto piloto que podría implicar un desembolso inicial de hasta cien millones de dólares. "Pluspetrol ya consideraba que existía potencial de Vaca Muerta en Centenario", explicó el CEO.
El foco de la compañía se encuentra en la exploración no convencional. "Nuestra intención es realizar pilotos para demostrar la productividad de estos no convencionales aquí, especialmente en el norte de nuestro bloque", señaló Savini en el webinar.
El directivo dejó clara la ambición de la firma. "Si el piloto va bien y la provincia nos aprueba, vamos a activar unas inversiones muy importantes. Esa inversión todavía no está totalmente enmarcada, pero hoy creemos que vamos a invertir entre setenta y cien millones de dólares", afirmó. El monto podría crecer significativamente si se confirma el potencial de la zona: "Si tenemos el Vaca Muerta a full, va a ser mucho más que eso".
La compañía adquirió un total de tres bloques. Dos son convencionales, Centenario Bloque 1 y Centenario Bloque 2. El tercero, Centenario Centro, se rige bajo la normativa de explotación de shale en Neuquén. En este último bloque se concentra la estrategia de crecimiento de la firma.

Compromiso local y pasivos ambientales
Fluxus ya instaló oficinas en Buenos Aires y sumó un equipo de trabajo en Neuquén. La idea es crecer en portafolio y buscar nuevas oportunidades en el país. Savini remarcó el apoyo en el capital humano local. "No tenemos intención de llenar Neuquén de brasileños; trabajamos con gente local, que es la que conoce el terreno", dijo.
La petrolera además se comprometió con la provincia a reactivar 54 pozos en los años 2026 y 2027. Esto supone una inversión adicional prevista de alrededor de US$ 30 millones. La empresa también pondrá en valor la Turbo Expander en Centenario Centro. Esta es una planta de procesamiento de hidrocarburos que permitirá el procesamiento local de gas licuado de petróleo (GLP), optimizando la cadena de valor.
La negociación con la provincia de Neuquén para la transferencia de los activos de Pluspetrol concluyó este año. Fluxus se comprometió a abandonar 76 pozos improductivos como parte del acuerdo.
"El marco jurídico de la Argentina es muy distinto", comentó el CEO. Explicó que en Brasil no existe discusión sobre el abandono de pozos, ya que una autarquía nacional controla el proceso. "Para entrar a operar un activo tienes que demostrar todas las condiciones de ser operador y poner plata u ofrecer garantías para un abandono que se va a dar en el futuro", ejemplificó, comparando la situación con la de Bolivia.
Rutas y precio del gas hacia Brasil
La exportación de gas argentino a Brasil es un tema central para el grupo J&F. El conglomerado, además de controlar Fluxus, también posee la comercializadora de gas MGas y la compañía generadora Ambar Energía. Savini indicó cuáles son las tres rutas más probables para la exportación de gas y analizó los precios de destino.
"Hay tres rutas posibles", analizó. Una opción es usar la ruta boliviana. La segunda es construir un tramo no tan grande cruzando Argentina a Brasil a través de Paraguay. Savini cree que esta alternativa puede competir bastante en términos económicos si los bolivianos mantienen un fee muy alto para el transporte. La tercera opción es un ducto a partir de Uruguayana a Porto Alegre, un tramo cuya construcción depende de un acuerdo interno entre los brasileños.
En materia de precios, el responsable de Fluxus subrayó una cifra clave. El precio para llegar a la demanda industrial brasileña se debe ubicar en US$ 8 por MMbtu. "Lo que yo como operador tengo que hacer es mantener mi costo operacional mucho por debajo de los 2 dólares, pero si los costos de servicios son altos, ¿cómo hago?", cuestionó. El directivo concluyó que el precio debe acomodarse en toda la cadena: "La gente de servicios también se tiene que acomodar a precios. El precio para llegar a San Pablo tiene que llegar a ocho".







