Las obras vinculadas al sector energético, continúa consolidándose como un motor laboral y productivo para la provincia de Río Negro, con dos grandes obras que atraen inversiones en infraestructura como el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las tareas vinculadas a los buques de GNL que se instalarán en el Golfo San Matías.
Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de Río Negro, las obras y proyectos energéticos que se encuentran en ejecución en todo el territorio provincial ya generan 2.980 puestos de trabajo directos y 4.200 indirectos, reflejando el efecto multiplicador de esta actividad sobre las economías locales.
La implementación de la Ley 80/20, que obliga a priorizar la contratación de mano de obra rionegrina en emprendimientos con participación estatal o de interés estratégico, ha tenido un impacto concreto en la generación de empleo local y favorece la inclusión de trabajadores de la provincia en obras de gran envergadura.
Entre los proyectos que impulsan esta transformación laboral se destacan iniciativas como el desarrollo del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el ambicioso plan Argentina LNG, y otras inversiones estratégicas con participación de YPF y empresas asociadas, que suman más de 36.000 millones de dólares en infraestructura energética. Estas obras no solo aportan crecimiento productivo, sino que consolidan a la provincia como un hub energético de alcance nacional e internacional.

En el ámbito específico de obras en marcha, el proyecto minero Calcatreu genera empleos directos y un número importante de puestos indirectos vinculados con su cadena de valor. Asimismo, la construcción del oleoducto Duplicar Norte, que ampliará la capacidad de transporte desde Vaca Muerta hacia Allen, ha demandado activamente mano de obra durante su primera etapa.
La articulación entre el sector público, la Bolsa de Empleo provincial (SER) y los sindicatos, como UOCRA para el sector de la construcción, permite una cobertura más eficiente de los perfiles laborales necesarios, fortaleciendo además los procesos de capacitación técnica y profesional.
Estos indicadores se enmarcan en una tendencia más amplia: en los últimos años, Río Negro había logrado posicionarse junto a provincias como Neuquén y Mendoza dentro de las que mejor desempeño tuvieron en la creación de empleo formal registrado, incluso en un escenario económico nacional adverso.
En síntesis, el crecimiento de la actividad energética no solo impulsa el desarrollo productivo de la provincia, sino que refuerza la generación de empleo genuino, promueve la inserción de trabajadores rionegrinos y fortalece las perspectivas de un crecimiento sostenible en el mediano y largo plazo.







