Un informe de la consultora Oil Production Consulting (OPC) reveló que Vaca Muerta superó por primera vez el nivel de reservas de gas y petróleo a las convencionales, consolidando a la cuenca como epicentro energético de Argentina.
Las reservas totales de petróleo alcanzaron los 491,8 millones de m³, de las cuales el 60% son shale oil, con una retracción de las reservas convencionales del 14% interanual en 2024, llegando a unos 198,2 millones de m³. El cambio en las perspectivas, con el no convencional ganando terrenos está dada por el traspaso de inversiones y el declive de los pozos maduros.
En cuanto al gas, la situación es similar, pero más pronunciada. Las reservas comprobadas del fluido son de 546,3 millones de m³, de los cuales el 77% son no convencionales, lo que marcan la preponderancia de este método de fractura, con la cuenca neuquina como principal actor.
El cambio de panorama de las reservas de gas está impulsado por la caída en la productividad de las cuencas maduras: Austral, Cuyana, el Golfo San Jorge y la Noroeste, mientras que Vaca Muerta mantiene niveles de crecimiento y expansión y concentra el 80% de la actividad de gas y el 65% de petróleo del país.
Neuquén es la provincia que mayor concentración posee multiplicando por cuatro sus reservas petroleras con un salto de +283%, seguida por Chubut con un 25,9% y Santa Cruz con un 7,1%.

Entre las empresa, Pan American Energy (PAE) mantiene el liderazgo en reservas de petróleo, gracias a su bloque en Cerro Dragón, con 153.490 millones m3 el 31,2% del total con el 73 es convencionales, mientras que. YPF le sigue con 31 millones de m³, el 29,2%, de las cuales el 45% son no convencionales.
En el mapa del gas hay más diversificación. YPF cuenta con 23,5%, 128,5 millones de m3, seguida por Total Austral con un 18,5%, con 101,2 millones de m3, y Pan American Energy con 17,6%, 96,1 millones. Sin embargo, el principal yacimiento en cantidad de reservas es Fortín de Piedra, de Tecpetrol, que concentra 91,6 mil millones de m³.

Según OPC las reservas totales de petróleo crecieron un 29,4% en los últimos 10 años, mientras que las de gas lo hicieron en un 64,4% por el desarrollo de Vaca Muerta. En tanto que las cuencas maduras perdieron el 90% de sus reservas de crudo y el 70% de gas.







