El presidente Javier Milei dijo que gracias al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) Neuquén es la provincia del país que más crece en términos económicos, con un salto del 12% anual. No uso eufemismos, ni elogios desmedidos, ni adjetivos académicos, el mandatario hizo solo un repaso de las medidas y destacó la actualidad de la provincia de Vaca Muerta.
Durante su discurso en la 12° edición del Latam Economic Forum, el jefe del Ejecutivo reapasó ante una platea colmada de empresarios, banqueros e inversores de primera línea, algunas de las medidas de su gobierno y el impacto en los principales sectores productivos del país.
Milei tuvo a su cargo el cierre del evento y desde el comienzo puso el foco en Vaca Muerta. "Es interesante ver un fragmento que está circulando por las redes del gobernador de Neuquén, Rolo Figueroa, que dice: ´Entrar al RIGI me costó en recursos 3,5 millones de dólares y está llevando a la provincia inversiones por mil millones de dólares´. Por eso, hoy Neuquén es la provincia que más crece en Argentina al 12% anual", dijo.

Acto seguido aprovechó para destacar el súper RIGI. "Por eso, este nuevo régimen tiene como umbral de entrada al menos mil millones de dólares con el compromiso de invertir al menos el 20% de ese monto dentro de los dos primeros años desde la fecha de adhesión", explicó y señaló: "También trae beneficios de segundo orden dado que existiendo las condiciones fiscales del RIGI y del Super RIGI veremos que el resto de la economía irá convirgiendo a sus valores hasta que tengamos una única condicion nacional".
Más temprano, el ministro de Economía, Luis Caputo, también precisó la magnitud de las inversiones comprometidas bajo el RIGI: afirmó que el Gobierno tiene 140 mil millones de dólares en diferentes proyectos que van a empezar a generar empleo y crecimiento en el corto plazo.
A comienzo de semana, en el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Milei habló de Vaca Muerta. No es habitual que el mandatario se refiera a la cuenca Neuquina y su producción, por lo general es Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, el vocero de la industria por su conocimiento, su rol y su experiencia, o el gobernador Neuquén, Rolando Figueroa, local en ese escenario.
El mandatario sostuvo que el boom energético y minero "va a generar décadas de miles de millones de dólares de superávit comercial", y agregó que la producción de gas permitirá reducir la dependencia de fertilizantes importados, al habilitar nuevas inversiones en plantas de urea que beneficiarán directamente al campo.
La lógica del esquema quedó clara en una frase del discurso: cada dólar que ingrese por Vaca Muerta, la minería o los acuerdos de inversión "amplía la base fiscal y acorta el camino hacia la Argentina sin retenciones". En ese sentido, el Presidente presentó la Ley de Glaciares y la Ley de Modernización Laboral como herramientas complementarias para el crecimiento del conjunto de la economía.
El RIGI
El RIGI acumula 38 proyectos presentados, 14 aprobados y compromisos de inversión que superan los 107.000 millones de dólares. Neuquén lidera con 50.000 millones, seguida por San Juan con 23.000 millones. La herramienta que transformó el panorama de inversiones en Vaca Muerta y la minería argentina acaba de tener una versión más potente. Este martes, el Gobierno envió al Congreso el proyecto de ley del Súper RIGI, formalmente llamado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, con beneficios que superan al esquema original en prácticamente todos los frentes.
La diferencia más importante no está en los números sino en el foco. Mientras el RIGI original apuntó a energía, minería e infraestructura, el Súper RIGI tiene otro destinatario: las industrias que Argentina todavía no tiene. El texto oficial define que solo podrán acceder proyectos vinculados a actividades que "no se desarrollen, produzcan ni presten en el país, o cuyo grado de desarrollo resulte experimental o piloto". El ministro de Economía Luis Caputo fue más concreto al ejemplificar: fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas, semiconductores, biotecnología avanzada, data centers para inteligencia artificial y la cadena de valor del uranio.







