Por primera vez en la historia de la competencia, un equipo argentino se llevó el primer puesto en Drillbotics, el certamen internacional organizado por la Society of Petroleum Engineers (SPE) que desafía a estudiantes universitarios de todo el mundo a diseñar, construir y operar un robot de perforación autónomo. El equipo del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) superó a universidades de Alemania, Noruega, Estados Unidos y otros países con un prototipo que tomó como referencia las condiciones geológicas de Vaca Muerta.
El grupo estuvo integrado por doce estudiantes de Ingeniería Mecánica, Electrónica e Informática, que trabajaron durante meses en el desarrollo del robot bajo la guía de sus tutores académicos. La decisión de orientar el diseño hacia las características del shale argentino no fue casual: la elección les permitió trabajar con parámetros reales de una de las formaciones no convencionales más relevantes del mundo y darle al proyecto un anclaje concreto en la industria local.
Cómo funciona el robot
El prototipo desarrollado por el equipo del ITBA opera de manera autónoma, sin intervención humana durante la perforación. Incorpora un sistema de control que ajusta en tiempo real los parámetros de la operación (velocidad de rotación, peso sobre el trépano y caudal de fluido) para optimizar el rendimiento y evitar desviaciones. La automatización del proceso es precisamente uno de los ejes centrales que evalúa Drillbotics: no alcanza con que el robot perfore, tiene que hacerlo de manera eficiente y sin asistencia del operador.

El sistema también incluye sensores que monitorean las condiciones de la roca durante la perforación y ajustan la estrategia en función de los datos que recibe, una lógica similar a la que la industria viene incorporando en los equipos reales que operan en la Cuenca Neuquina.
Una competencia que mira al futuro de la industria
Drillbotics existe desde 2015 y su premisa refleja una tendencia que la industria petrolera viene acelerando: la automatización de la perforación como herramienta para reducir costos, minimizar el tiempo no productivo y mejorar la seguridad operativa. Las universidades que participan cada año son las que están formando a los ingenieros que en una o dos décadas van a diseñar los sistemas con los que se perfore en las cuencas más complejas del mundo.
Que un equipo argentino haya ganado con un robot pensado para Vaca Muerta tiene una lectura que va más allá del podio. Muestra que la formación universitaria local está a la altura de los mejores programas internacionales y que el desarrollo de la Cuenca Neuquina ya funciona como caso de estudio y fuente de inspiración para la ingeniería aplicada, incluso fuera del país.

El resultado del ITBA en Drillbotics 2025 demuestra el talento para automatizar y optimizar la perforación en Vaca Muerta no hay que importarlo, también se puede construir acá.







