El cierre del estrecho de Ormuz y la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán sacudieron al mercado petrolero global y empujaron al alza los precio de todo el sector energético, con el crudo por encima de los 90 dólares de manera sostenida, casi un 50% más que a comienzos de año.
La reacción de toda la industria no fue pareja. Entre las grandes petroleras integradas que cotizan en Wall Street, YPF fue la que más subió: acumuló una suba cercana al 54% desde el inicio del conflicto, mientras que Shell avanzó 6%, BP 13%, TotalEnergies 15%, Chevron 3% y ExxonMobil cayó 1%. Entre sus pares latinoamericanas, Ecopetrol ganó 33% y Petrobras 12%. Ninguna le pisó los talones.
¿Qué tiene YPF que no tienen las demás? Vaca Muerta.
Récords operativos como piso
En abril, la producción de crudo en la formación neuquina alcanzó los 628.924 barriles diarios, con YPF al frente con cerca de 319.700 barriles por día y el shale oil marcando nuevos máximos. Esos números no son un techo: son el piso de una curva que sigue escalando.
El balance del primer trimestre lo confirma. YPF registró un EBITD ajustado alcanzó casi 1.600 millones de dólares durante el primer trimestre, el nivel más alto registrado para un período enero-marzo en la historia de la empresa.
Pero la suba de precios es una parte de la ecuación, la realidad de la estatal es otra. El mercado no solo ve los buenos rendimientos del crudo, sino en la capacidad de expansión estructural en producción, reservas y exportaciones de la firma.

El ADR de YPF acumuló una suba cercana al 54% desde el inicio del conflicto en el estrecho de Ormuz, el mejor desempeño entre las petroleras integradas que cotizan en Wall Street. La distancia con sus pares fue marcada: Shell avanzó 6%, BP 13%, TotalEnergies 15%, Chevron 3% y ExxonMobil cayó 1%. Entre las latinoamericanas, Ecopetrol subió 33% y Petrobras 12%. Con el ADR cotizando cerca de los u$s 55, la compañía también le sacó ventaja al S&P Merval medido en dólares, que ganó alrededor de 15% en el mismo período.
Los bancos de inversión acompañaron la lectura del mercado con mejoras en sus valuaciones. JPMorgan elevó su precio objetivo de us54aus 61,50; Morgan Stanley lo subió de us47aus 60; Citi lo llevó de us48aus 55; y UBS lo ajustó de us45aus 48. Con el papel cerca del piso de esa banda de consenso, el mercado empieza a exigir nuevas señales de ejecución: más producción, avance de infraestructura y menor incertidumbre regulatoria.







