El precio del barril de petróleo tuvo un fin de semana en la nubes, casi sin variaciones, mientras la tensión entre Irán y Estados Unidos sigue creciendo con el estrecho de Ormuz como pieza clave de la disputa y el mundo de los hidrocarburos con demoras en las entregas.
El valor del crudo Brent, de referencia internacional y para Vaca Muerta, en el mercado de futuros de noviembre se mantiene por encima de los 95 dólares y este lunes abrió a USD 97,49 luego de tener un pico de casi 98 dólares. Durante todo el mes de septiembre la cotización no bajo de 90 dólares. El WTI tiene un comportamiento similar y se negocia a 92,34 dólares.
En ese contexto, el banco de inversión Goldman Sachs advirtió que el petróleo podría dispararse hasta los USD120 por barril si se intensifican los ataques contra el transporte marítimo en Medio Oriente, en momentos en que el conflicto entre Estados Unidos e Irán mantiene en vilo al mercado energético global. Ese valor fue el más alto alcanzado en 2026 en el momento de mayor tensión en Medio Oriente durante abril.
"Los acontecimientos de los últimos días sugieren que el riesgo de que las interrupciones en el transporte marítimo se extiendan y se intensifiquen es considerable", señaló Daan Struyven, codirector de investigación global de materias primas de Goldman Sachs, en una entrevista con Bloomberg TV.

El crudo ya trepó a su nivel más alto desde julio, mientras Washington y Teherán permanecen en un punto muerto en torno al estrecho de Ormuz. En los últimos días, Estados Unidos atacó petroleros iraníes, e Irán respondió declarando una nueva zona restringida fuera de esa vía navegable clave para el comercio mundial de crudo. Las fuerzas navales estadounidenses, por su parte, siguen bloqueando puertos iraníes y escoltando a buques de otros productores para sacarlos de la zona de conflicto.
Frente a ese "escenario alcista" de USD120, Goldman también contempla uno más moderado: si las exportaciones de la región se normalizan, el precio podría ubicarse en torno a los USD80. Al momento del reporte, el Brent cotizaba cerca de los USD97.
El enfrentamiento, que ya lleva más de seis meses, viene golpeando con más fuerza a los productos derivados que al crudo propiamente dicho: el gas natural y los combustibles refinados subieron incluso más que el petróleo, y el diésel industrial más que duplicó su precio en lo que va del año.
Por eso, la recomendación de Struyven no apunta directamente al crudo: "Aunque vemos un potencial alcista significativo en los precios del petróleo crudo, recomendamos a los inversores que se cubran frente a los riesgos geopolíticos apostando por posiciones largas en el gas natural y los productos petrolíferos refinados a nivel mundial", explicó, subrayando que "las perturbaciones en la oferta son mayores que en el mercado del crudo".
Un actor a seguir de cerca es China, que —según el análisis de Goldman— seguiría funcionando como "fuerza estabilizadora" del mercado del crudo, moderando sus importaciones ante los precios elevados. Ese comportamiento no se replica, sin embargo, en el mercado del gas natural y sus derivados.







