El faro del millón de barriles ya no es un punto en el horizonte: es un rumbo. La cifra que Argentina persigue desde siempre esta cada vez más cerca gracias al crecimiento sostenido de producción con Neuquén, Vaca Muerta e YPF como punta de lanza. En el séptimo mes del año el país llegó a 916,2 barriles diario (bbl/día), según los datos publicados en el capítulo IV por la secretaria de Energía de Nación, superando la marca de junio cundo se alcanzaron los 914,9 bbl/d.
El incremento intermensual es modesto en términos porcentuales, simbólicamente pesa distinto: fue apenas un 0,7% por encima de junio, pero volvió a subir la vara y dejó atrás la mejor marca de la historia una vez más. En comparación con el mismo mes del año anterior el salto fue del 10,0% respecto de 821,2 bbl/d de 2025.
En un año, la producción nacional de petróleo sumó 110.117 barriles diarios más. Es un ritmo de crecimiento apenas por debajo del que veníamos viendo en la comparación de junio (17,1% interanual), lo que sugiere una leve desaceleración en la tasa de suba, sin embargo Argentina sigue sumando barriles mes a mes sin pausa real. Vaca Muerta explica más de tres de cada cuatro de los 916,2 mil barriles nacionales, con el 76.55%, mientras Neuquén aportó el 71.44%.
El repunte productivo tiene, además, un correlato cambiario que no es un detalle menor. Según difundió la Secretaría de Energía, julio cerró con un superávit comercial energético de USD 892 millones, sostenido por exportaciones que treparon a USD 1.506 millones —un salto interanual del 97,8%—. El acumulado de los primeros siete meses del año ya suma USD 6.853 millones de superávit y USD 9.151 millones en exportaciones, con una suba interanual del 49,9%. Son los dólares genuinos que, mes a mes, empiezan a bajar el signo de pregunta más viejo de Vaca Muerta: si el boom de producción también se traduce en divisas para una economía que las necesita, y por ahora la respuesta viene siendo que sí.
Vaca Muerta, cada vez más el país entero
De los 916.2 bbl/día producidos en julio, 705.283 correspondieron a Vaca Muerta: un 76,5% del total nacional. Es la fotografía más clara de una tendencia que ya no admite matices —la producción convencional, la que durante décadas sostuvo el mapa petrolero argentino, quedó reducida a un rol casi anecdótico frente al no convencional de Neuquén, Río Negro y los extremos de la formación en Mendoza y La Pampa.
YPF, por su parte, aportó 347.753 bbl/día, es decir, algo más de un tercio de la producción total del país (38%) y prácticamente la mitad de lo que produce la formación (48% de los barriles de Vaca Muerta). La petrolera de mayoría estatal sigue siendo, con estos números, el actor que determina el ritmo de la cuenca: cualquier variación en su plan de perforación o en el desempeño de sus bloques insignia —Loma Campana, Bandurria Norte— se traduce casi de inmediato en el dato agregado nacional.
Neuquén mira al frente
La provincia del Neuquén produjo en julio de 2026 un promedio de 658.639 barriles de petróleo por día, un 1,64% más que durante el mes anterior y alcanzó un nuevo máximo histórico para la provincia. En comparación con julio de 2025, el crecimiento fue del 24,37%.
En tanto, la producción acumulada entre enero y julio de este año se ubicó un 31,28% por encima de la registrada durante el mismo período de 2025.
El incremento mensual estuvo relacionado principalmente con una mayor producción en las áreas Cruz de Lorena, con 5.705 barriles diarios adicionales; Bajo del Choique-La Invernada (+5.452 bbl/d); Bajada del Palo Este (+3.176 bbl/d); Lindero Atravesado (+2.910 bbl/d); y Coirón Amargo Sureste (+2.408 bbl/d).
Del total de petróleo producido durante julio, 641.207 barriles diarios correspondieron a desarrollos no convencionales, que representaron el 97,36% de la producción provincial.

Lejos de la tensión entre el dato nacional y el provincial que podía anticiparse, julio confirma que el crecimiento es parejo en las dos escalas: mientras el país suma barriles de la mano de bloques que exceden los límites de Neuquén —en el extremo sur de Río Negro o en los desarrollos incipientes de Mendoza y La Pampa—, la propia provincia sigue empujando su techo hacia arriba.
Un podio regional que empieza a moverse
El dato de julio también tiene una lectura internacional. Con el récord de junio, Argentina había quedado en el quinto lugar de los productores de petróleo de América Latina, apenas por debajo de Guyana (920.000 bbl/día) y del podio que integran Brasil (3.950.000), México (1.750.000) y Venezuela (1.070.000).
Con los 916.2 bbl/día de julio, el país superaría por primera vez el umbral que hasta entonces marcaba Guyana —aunque una comparación estrictamente justa exigiría el dato guyanés del mismo mes, que todavía no está confirmado—. Si la tendencia se sostiene, la meta del millón de barriles diarios que el Gobierno y YPF vienen repitiendo para el cierre de 2026 deja de ser una proyección discursiva y empieza a parecer, mes a mes, una cuenta con fecha.







