El último informe de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) revela un horizonte prometedor para Argentina y en especial para Vaca Muerta, que rápidamente dejará atrás los récords recientes de 890 barriles diarios para el país y más de 600 mil para la cuenca, llevando la actividad duplicar los niveles actuales para 2035.
La industria hidrocarburífera argentina atraviesa un cambio de paradigma impulsado por el desarrollo de los recursos no convencionales. Según el relevamiento el sector ha logrado revertir décadas de declino, alcanzando nuevos máximos históricos tanto en crudo como en gas natural. El documento proyecta tres escenarios de evolución de la producción hidrocarburífera a lo largo de la próxima década, cuya probabilidad de ocurrencia se asocia a la evolución de los precios internacionales pero, fundamentalmente, a las condiciones macroeconómicas y regulatorias que imperarán en Argentina.
En un escenario moderado, la CEPH contempla un crecimiento moderado de la producción de crudo, con la cantidad de pozos de shale oil creciendo al 5% anual acumulativo, mientras que la producción de gas natural tendría un impulso por el crecimiento de las exportaciones. En materia de infraestructura, se prevé el ingreso del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en diciembre de 2026 con una capacidad adicional de 550 kbbl/d, la ampliación de la capacidad de transporte de TGS desde la cuenca neuquina en 2027, y exportaciones de GNL que alcanzarían las 5,95 MTPA a partir de septiembre de 2028. Las exportaciones energéticas podrían superar los 41.000 millones de dólares para la próxima década, consolidando a Vaca Muerta como el motor del superávit comercial.
El segundo panorama, con mayores niveles, es de expansión y plantea un crecimiento más significativa de la producción de crudo, con un 11% más de pozo y una mayor demanda de gas por contratos por 24 MTPA de capacidad de licuefacción de GNL.
Este escenario suma infraestructura adicional respecto al moderado: el oleoducto VMOS incrementa su capacidad hasta 700 kbbl/d a inicios de 2028, y las exportaciones de GNL alcanzan 12 MTPA adicionales desde julio de 2029 y 6 MTPA más desde julio de 2030. Además, contempla un aumento progresivo de las ventas de vehículos eléctricos hasta alcanzar el 9% de la flota en 2035.
En tanto, en una posibilidad macro, el panorama es de aceleración duplicando la producción actual para 2035, con Vaca Muerta superando el millón de barriles diarios de no convencional.
Por Redacción VacaMuerta.ar

El avance en la curva de aprendizaje en Vaca Muerta y la recuperación de los precios han permitido que la producción de petróleo registre un récord de 890 kbbl/d en enero de 2026. Este crecimiento marca un quiebre respecto a la tendencia decreciente que afectó al sector hasta 2017. En materia de gas natural, la tendencia es similar. Gracias a la instrumentación del Plan Gas y el desarrollo de los yacimientos de la Cuenca Neuquina, la producción alcanzó un pico de 161 MMm3/d en julio de 2025.
El fin del déficit energético
Uno de los datos más relevantes del informe es la consolidación del superávit en la balanza comercial energética. Tras años de déficit persistente que tensionó las reservas de divisas, el sector logró un saldo positivo de 5.730 millones de dólares en 2024 y escaló hasta los 7.829 millones de dólares en 2025.
Este cambio estructural ha tenido un impacto directo en las cuentas públicas:
- Reducción de subsidios: En 2025, los subsidios energéticos totalizaron 3.999 millones de dólares, representando solo un 0,6% del PBI, una caída significativa frente al promedio de 1,7 puntos de la última década.
- Aporte de divisas: Entre 2022 y 2025, el sector aportó más de 12.000 millones de dólares adicionales a la economía nacional debido al incremento de las exportaciones y la sustitución de importaciones.

Proyecciones y desafíos a 2035
La CEPH plantea diversos escenarios para la próxima década, donde la infraestructura resulta clave para evacuar la producción de la Cuenca Neuquina. En el Escenario Moderado, se prevé que la producción de petróleo alcance los 1.204 kbbl/d para 2035, mientras que el gas llegaría a los 218 MMm3/d.
Para alcanzar un Escenario Expansivo, que proyecta exportaciones por 41.758 millones de dólares en 2035, el informe subraya la necesidad de:
- Infraestructura estratégica: La puesta en marcha de proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Sur (con capacidad de hasta 700 kbbl/d para 2028) y nuevas terminales de GNL.
- Marco Regulatorio: La extensión de beneficios como el RIGI a toda la cadena de producción y la eliminación de retenciones para incentivar inversiones de escala mundial.
- Cuencas Convencionales: Implementar medidas específicas para mitigar el declino de los yacimientos maduros, esenciales para el sostenimiento del empleo regional y el abastecimiento de las refinerías locales.
Argentina dispone hoy de recursos para abastecer su demanda interna de petróleo por más de un siglo y de gas por dos siglos. La ventana de oportunidad que ofrece la transición energética mundial exige, según la CEPH, una aceleración en los niveles de inversión para transformar ese potencial en una plataforma de exportación de clase global.







