Vaca Muerta ya exporta petróleo y gas. Pronto también va a exportar fertilizantes. El Ministerio de Economía aprobó este lunes el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones de Fértil Pampa, la subsidiaria creada por Pampa Energía para construir una megaplanta de urea en el Puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca. La inversión comprometida es de 2.693 millones de dólares y la materia prima que alimentará todo el proceso llegará desde la Cuenca Neuquina a través de los gasoductos existentes.
La planta ocupará 80 hectáreas dentro del complejo portuario bahiense y tendrá dos líneas gemelas de urea granulada con capacidad para producir 3.000 toneladas diarias cada una, más una planta de amoníaco de 3.450 toneladas por día. En conjunto, la capacidad productiva alcanzará las 2,1 millones de toneladas anuales de urea, un volumen que cubriría el déficit importador argentino -estimado en 1,3 millones de toneladas por año- y dejaría un excedente para exportar, principalmente a Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas anuales del insumo. El impacto sobre la balanza comercial que proyecta Fértil Pampa supera los 1.000 millones de dólares anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones.
La Quinta Ola que toma forma
El proyecto de Fértil Pampa es la primera expresión concreta de lo que la industria química y petroquímica viene describiendo como la Quinta Ola de inversiones: la transformación del gas de Vaca Muerta en productos industriales de mayor valor antes de que salga del país como molécula cruda. Argentina produce solo el 50% de la urea que consume y tiene en el gas de Vaca Muerta la materia prima para producir el resto. Fértil Pampa viene a cerrar esa brecha.
El mismo senador neuquino Pablo Cervi lo había planteado en una entrevista: "Con el mercado brasilero que consume gran cantidad de fertilizantes y con el estrecho de Ormuz cerrado, es una gran oportunidad. Creo que para Argentina se han alineado los planetas en ese sentido". La planta de Bahía Blanca es, en parte, la respuesta práctica a ese análisis.
Tecnimont y SACDE, los que construyen
La construcción fue adjudicada al consorcio formado por la italiana Tecnimont y SACDE, constructora vinculada a los mismos accionistas que fundaron Pampa Energía: Marcelo Mindlin, Damián Mindlin, Gustavo Mariani y Ricardo Torres. La adjudicación fue el resultado de una licitación internacional donde el consorcio Tecnimont-SACDE presentó la única oferta considerada válida. El contrato, firmado el 17 de julio, es llave en mano e incluye ingeniería, provisión de equipos, construcción, montaje y puesta en marcha por 1.500 millones de dólares.
La división de responsabilidades entre ambas es clara: Tecnimont aportará la ingeniería, las compras internacionales, el comisionado y la puesta en marcha, con las tecnologías de Nextchem, Stamicarbon y KBR para los procesos de urea y amoníaco. SACDE ejecutará las obras civiles, el montaje de equipos y la construcción de las instalaciones necesarias para conectar el complejo con el suministro de gas, electricidad y agua, además de participar en los sistemas de almacenamiento y despacho de urea por camión y buque.
El cronograma y el financiamiento
El plan de inversión que el RIGI aprobó establece 785 millones de dólares para el primer año y 881 millones para el segundo, con un mínimo acumulado de 1.666 millones antes de fines de 2027. La etapa inicial, concentrada en ingeniería y adquisición de equipos, demandará 1.105 millones de dólares hasta diciembre de ese año. La segunda etapa, de montaje, pruebas y puesta en marcha, sumará otros 1.588 millones entre 2028 y 2029, con fecha límite de inversión mínima el 1 de diciembre de 2029.
Para financiar parte de la obra, el proyecto tiene en carpeta un préstamo de hasta 1.500 millones de dólares del BID Invest, organizado entre un crédito directo de hasta 300 millones y otros 1.200 millones movilizados mediante fondos y préstamos paralelos.
En cuanto al empleo, la construcción demandará más de 3.500 personas en el pico de obra y la operación sostendrá aproximadamente 300 puestos permanentes. La planta competirá con Profertil, el principal productor argentino de urea, que tiene su complejo industrial en la misma Bahía Blanca.







