Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, fue categórico al describir el peso del proceso judicial que enfrentó la compañía: perder el juicio hubiera significado la extinción de la empresa. El fallo a favor despejó una incertidumbre que pesaba sobre cada decisión de inversión y cada negociación financiera, yabrió una nueva etapa para la petrolera estatal.
El caso involucró dos frentes legales diferenciados: uno contra YPF y otro contra la República Argentina. El resultado favorable en ambos fue determinante. Según Marín, la posibilidad de una sentencia adversa generaba una prima de riesgo concreta que encarecía el financiamiento de la compañía, ya que bancos e inversores incorporaban ese escenario en sus cálculos. Con el fallo resuelto, esa variable desapareció.
Una compañía que mira para adelante
Con el frente judicial despejado, la estrategia de YPF se concentra en un solo eje: Vaca Muerta. El CEO explicó que la gestión actual retiró el foco de los yacimientos donde la empresa perdía dinero y volcó los recursos hacia la cuenca neuquina, donde el costo de extracción por barril —el llamado lifting cost— ronda los 4 a 4,2 dólares, uno de los más competitivos del mundo.
Ese reposicionamiento operativo va de la mano de una visión más amplia sobre el rol de YPF en la economía argentina. El objetivo que traza Marín es que para 2030 y 2031 el país exporte más de 30.000 millones de dólares en gas, con potencial de escalar hasta los 45.000 millones si el desarrollo del Gas Natural Licuado avanza según lo previsto. En ese esquema, la energía se convierte en lo que el propio Marín define como la "segunda turbina" de la economía, con una ventaja clave frente al campo: no depende de la lluvia.
Precios, guerra y consumo
La guerra en Medio Oriente también aparece en el horizonte. La escasez global de petróleo genera presiones al alza en los precios internacionales, y el presidente de la firma describió la política de la empresa frente a esa coyuntura: si el precio sube de forma transitoria, YPF no traslada todo el impacto de inmediato al surtidor. Si baja de manera sostenida, el precio en las estaciones también baja. El objetivo es evitar la especulación y preservar la credibilidad de la compañía.
El ejecutivo también aclaró, en una entrevista con Infobae, un punto que suele generar confusión: el precio de la nafta en Argentina no depende de la inflación local, sino del valor del crudo, los impuestos, los biocombustibles y el tipo de cambio.
En cuanto al consumo, los datos que maneja YPF en tiempo real muestran un panorama dispar. La nafta se mantuvo estable, con apenas un 1% de variación positiva, mientras que el gasoil cayó cerca de un 7% respecto al año anterior, una señal que el CEO lee directamente como un reflejo del nivel de actividad económica del país.
El fallo judicial cerró un capítulo de incertidumbre. Lo que viene ahora, según el presidente de YPF, es construir la empresa que Argentina necesita para transformar su energía en divisas.







