Vaca Muerta tiene una hermana mayor, una cuenca de shale, con una roca madre de grande extensión, grandes reservas probadas y que desde hace casi 60 años produce de manera continúa, con un pico de más de 500 millones de barriles diarios en 2022. Se trata de Permian, la principal cuenca de no convencional de Estados Unidos y el mundo, un espejo en el que la cuenca neuquina puede reflejarse, aprender y medirse, con el objetivo de aprovechar la curva de aprendizaje para escalar su producción de manera más efectiva.
"En Estados Unidos tenés un un montón de players, no solo Permian, que es lo representativo porque es una súper cuenca. Hoy la producción en Permian es 10 veces más que Vaca Muerta, tiene 10 veces más de equipo de perforación, tiene 10 veces más equipos de fractura", dijo Ariel Masut, presidente de la Cámara de Comercio Argentino - Texana (ATCC, por sus siglas en inglés) a VacaMuerta.ar.
Experto en economía, especialista en microeconomía, con pasado en YPF y en el Banco Mundial, es un conocedor profundo de la industria de hidrocarburos, con una mirada orientada a la innovación, la creatividad y los números, Masut hace una comparación minuciosa entre ambas cuencas y pone a Vaca Muerta cara a cara con sus errores, sus virtudes y sus oportunidades.
El presidente de la ATCC no ve que la cuenca neuquina tenga un atraso generalizado respecto de su hermana mayor en Houston, pero si reconoce demoras en aspectos puntuales. "Primero hicimos los pozos y la infraestructura no está, en eso tenemos una nota baja porque tenemos no menos de 5 años de demora", dijo a VacaMuerta.ar y detalló que el principal problema es la infraestructura de logística.
"La industria es muy buena cuando se aglutina en cuestiones ambientales y cuando hay que construir un caño, después en otras cosas es un poquito más floja, pero en este en estas dos cosas yo creo que hizo un muy buen trabajo: para difundir específicamente tanto los impactos este económicos como medioambientales y difundir un poco la la la la tecnología de trabajo y de insumos utilizadas, y también para los ductos grandes", dijo.
El big bang
Masut explicó que en Estados Unidos el shale empezó a ocurrir en diferentes regiones al mismo tiempo, lo que llevó que rápidamente el país pasara del autoabastecimiento a la exportación, con un gran crecimiento de su producción impulsada por los precios internacionales, que estaban altos, pero también por la escala y la cadena de valor, que es "la que innova y empieza a ofrecer soluciones creativas para ser cada vez más eficiente y bajar los los costos", sostuvo.
"Si hay un ejemplo típico en el mundo físico, porque lo en el mundo digital la la destrucción creativa ocurre, pero en el mundo físico el más poderoso que tiene la humanidad es lo que ocurrió con el desarrollo del shale en Estados Unidos", añadió. La destrucción creativa es una concepto económico que define el proceso en que la innovación desmantela estructuras económicas tradicionales, abriendo paso a otras nuevas.

Si bien hay muchos lugares en el mundo con shale, Estados Unidos fue el precursor y Argentina es quien le sigue los pasos, con Vaca Muerta como su formación de producción, siendo el segundo mayor comercializador del mundo. "El lema del autoabastecimiento en una economía cerrada con la posibilidad de subsidiar la producción fue fue el primer impulso al desarrollo de Vaca Muerta. En solo 10 años la producción cambió un montón en Argentina y la comparación con Permian está bien. En la actividad física es todo 10 a 1, podemos soñar que esa brecha sea 5 a 1, 3 a 1, 2 a 1, pero ahí está la discusión sobre la aceleración", dijo.
"Hoy Vaca Muerta representa 10.000 millones de dólares sobre 600.000 0 700.000 del PBI de Argentina y Vaca Muerta podría ser un aporte real al crecimiento de largo plazo de la economía si pasa de los 10 000 a los 30 000 millones por año. Es factible en una economía exportadora. ahí ya empezamos ya a achicar una brecha que es llevar la necesidad del país un monto de inversión concreto para el desarrollo de los pozos, el midstream, los ductos, las plantas, pero sí y solo sí es una economía exportadora", agregó y destacó que recién en los últimos meses, luego de más de una década de desarrollo, se consolidó el autoabastecimiento, y ahora viene la parte de exportar, de escalar.
Para Masut, Vaca Muerta tiene un espejo no solo en Permian sino en la propia historia del desarrollo convencional del petróleo, que en la década del '90, en cinco años, en 1993 y 1998, el año de mayor producción de petróleo de la historia, alcanzó los 1000 pozos por año. "Nosotros ya tuvimos en Argentina esa escala", añadió y detalló que el shale todavía es muy dependientes de factores externos, como el precio del barril, lo que genera avances y retrocesos, paradas, que afectan a toda la cadena de valor.
"En Estados Unidos buscan la eficiencia, dialogan con la cadena de valor y acuerdan compartir las ganancias, las caídas y buscan bajar costos, para producir más barato, pero nunca dejar de hacerlo. En Argentina baja el precio del petróleo y se cae la actividad, no importa cuando leas esto", explicó Masut. En ese sentido, el presidente de ACTT destacó como muy importante la posibilidad de aprender esas experiencias, de incorporar conocimiento, infraestructura, tecnología y procesos de Permian para hacer más efectiva en menor tiempo el shale nacional.
Una de las grandes diferencias son los planes a largo plazo y en la cadena de valor, que es la clave para la innovación y la eficiencia. Esos dos aspectos permiten amortiguar las caídas. En Estados Unidos los vaivenes del precio no impactan directamente en la actividad y la cadena de valor, mientras que en Argentina cuando la actividad se frena la cadena de valor se demuele, como si fuera un constante volver a empezar.
Back to the future
Para Masut hay una serie de aspectos a evolucionar para la aceleración de Vaca Muerta, en su mayoría ligados a la infraestructura y la logística, que impactan de manera directa en los costos y la efectividad, por ende en la rentabilidad y la actividad. Uno de ellos es el perfil de la industria, que tiene que terminar de migrar del autoabastecimiento a la exportación.
"Los primeros players que vinieron en Vaca Muerta, Shell, Exxon, mucho después vino Chevron y mucho después del interés de otros, era era porque sabían que Vaca Muerta era para la exportación. Ningun major viene a Argentina desde el instante 0 a a pensar en el autoabastecimiento. Entonces el desarrollo acelerado se va a dar cuando esté todo puesto para exportar. En los '90, con el boom del convencional, primero estuvo la infraestructura y después los pozos, hoy es al revés", dijo.
Además, Masut puntualizó en dos avances centrales: el gasoil como combustible y la tecnología. "Permian ha logrado prácticamente sacar el uso de gasoil en las operaciones y utiliza gas natural comprimido o GNL", dijo y agregó que en Argentina todo se hace con gasoil, desde la perforación hasta la logística para transportar arena.

"Vaca Muerta tiene un 30% más de costos por pozos que Permian y así no se puede competir. La mitad de esa diferencia de costos es el tipo de combustibles. Cuando se saque el gasoil de Vaca Muerta vamos a tener una reducción de 10 o 15%del costo,", añadió.
Por último, Masut remarcó la importancia de los tiempos de producción, la tecnología que permiten optimizar las operaciones y la velocidad de las innovaciones. Estados Unidos tiene lapsos de fractura más rápidos, incorpora perforadoras eléctricas, que son más veloces, con incorporación de energía eléctrica en los pozos, lo que mejora la eficiencia.
Pero no todo está perdido, sino que las posibilidad para Vaca Muerta están abiertas porque no se trata de una "competencia sino de un certamen espera en el que cuando te llamen tenés que estar listo", sostuvo. "Tenemos que estar bien lindos para cuando allá estén maduros y estén con los recursos para invertir dentro Vaca Muerta, lo lo puedan hacer y y estén los jugadores acomodados. Para nosotros alcanzar un millón de barriles por días es duplicar la producción, pero es el 1% del mercado internacional de petróleo, eso marca que hay un montón de cosas posibles dentro de una joya, que en dos años te permite recuperar cualquier inversión", concluyó.







