Ciento cincuenta trabajadores de la planta de Valentín Alsina, partido de Lanús, quedarán fuera de la nómina de Tenaris SIAT a partir del 1° de julio. Los afectados son personal contratado (no de planta efectiva) y representan las tres cuartas partes de los 200 operarios que trabajan bajo esa modalidad en el establecimiento. La empresa no hizo declaraciones públicas sobre la medida.
La decisión tiene un antecedente directo: Tenaris quedó fuera de dos licitaciones vinculadas al proyecto de gas natural licuado de Southern Energy (SESA), el consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, que contempla una inversión total superior a los 15.000 millones de dólares en dos décadas.
La pelea por los caños
La primera derrota llegó a fines de 2025, cuando la licitación para proveer los caños del gasoducto de 471 kilómetros entre Vaca Muerta y las costas de Río Negro se la adjudicó la empresa india Welspun con una oferta de 203 millones de dólares. Tenaris propuso 296 millones en una primera instancia, luego bajó a 282 millones y finalmente intentó igualar las condiciones de su competidora con una oferta de 250 millones, pero la presentó fuera del plazo establecido. El contrato se cerró el 23 de diciembre de 2025.

Antes de conocerse el resultado, la compañía le envió una carta a Southern Energy subrayando la importancia estratégica del contrato para sostener el empleo en la planta. En esa comunicación señaló que la magnitud del gasoducto le permitiría continuar la fabricación normal durante aproximadamente nueve meses, pero no alcanzó.
La segunda derrota llegó poco después, cuando la UTE Techint-Sacde quedó fuera de la licitación para construir ese mismo gasoducto. El contrato fue adjudicado a la UTE Victor Contreras-SICIM, que ofreció mayor flexibilidad en las condiciones de pago, mejores garantías de reaseguro y la propuesta económica más competitiva entre los cinco oferentes. La instalación de la planta compresora del proyecto quedó a cargo de Oilfield Production Services (OPS).
Una planta que viene de menos a menos
El golpe no cayó sobre una planta en plena actividad. Desde fines de 2025, cuando concluyeron las obras del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la fábrica bonaerense venía sosteniendo el nivel de empleo a través de suspensiones rotativas. Los contratos a plazo fijo que ahora no se renuevan fueron incorporados en su momento para responder a picos de demanda específicos y se fueron renovando de manera periódica a medida que llegaban nuevos proyectos. Con el fin del VMOS y la pérdida de las dos licitaciones de SESA, esa cadena se cortó.
El contraste con el pico de actividad reciente es marcado. Durante la construcción del Gasoducto Perito Moreno en 2023, la planta llegó a emplear a más de 550 trabajadores y operaba en tres turnos para abastecer la demanda. Hoy tiene 350 empleados en total (150 de planta estable y 200 contratados), y a partir del miércoles próximo ese número se reducirá a 200.
El trasfondo político
Las derrotas licitatorias del grupo que lidera Paolo Rocca tuvieron resonancia más allá del sector. El presidente Javier Milei criticó públicamente a Rocca en varias oportunidades, utilizando el mote de "Don Chatarrín de los tubitos caros", con menciones que se reiteraron desde el Argentina Week en Nueva York hasta su discurso en la Fundación Libertad.
Tenaris es la única productora de este tipo de tubería en el país. Que los contratos más grandes de la industria energética argentina de los últimos años se hayan otorgado a empresas extranjeras plantea un debate que excede a la compañía y que la industria local todavía no terminó de procesar.







