El VMOS tiene un nuevo proveedor local. ECDSUR, la empresa cipoleña de ingeniería y construcciones metalmecánica fundada en 2006, se incorporó al proyecto Vaca Muerta Oil Sur para trabajar en dos frentes simultáneos: las instalaciones de superficie y equipos de procesos en la Estación Cabecera Allen, el punto desde donde el crudo iniciará su recorrido de 437 kilómetros hacia la costa rionegrina, y la obra marina del oleoducto offshore en Punta Colorada.
Durante la celebración por el Día de la Industria, desde VEMOS destacaron la integración de empresas locales a la cadena de proveedores de la mega obra y anunciaron a sus nuevos socios estratégicos.
La incorporación no es casual ni llegó de la noche a la mañana. ECDSUR tardó veinte años en construir la trayectoria que la calificó para estar en este proyecto, y el camino que recorrió desde una chacra de Cipolletti hasta el oleoducto más importante de la historia argentina tiene la lógica de quien fue creciendo despacio pero sin retroceder.
De una chacra de Cipolletti al Oil & Gas
Estrategias Competitivas del Sur, que es el nombre completo detrás de las siglas, arrancó en 2006 ofreciendo servicios de ingeniería, seguridad y medio ambiente para la industria del Oil & Gas regional. Al año de funcionar ya recibía propuestas, y con el tiempo decidió concentrarse en diseño, fabricación y montaje metalmecánico para plantas y yacimientos. Clientes como YPF y Pan American Energy empezaron a confiar en una empresa pequeña que ofrecía trazabilidad, calidad y tiempo de entrega en el mismo lugar donde se necesitaba el trabajo.

El primer salto grande llegó en 2018, cuando la industria empezó a pedir que el mismo proveedor que diseñaba también fabricara. Hasta ese momento la firma valletana hacía la parte de ingeniería y los clientes compraban los equipos en otro lado, lo que complicaba la gestión de calidad y la logística. Nicolás Balboa, gerente de la empresa, vio la oportunidad aseguró calidad, trazabilidad y tiempo de entrega. Esa apuesta le abrió las puertas de empresas que buscaban exactamente eso: un proveedor que manejara la cadena completa.
El segundo salto llegó en la pandemia, cuando ECDSUR realizó la cabecera de bombeo del gasoducto Tratayén-Mega, una obra que les dio exposición frente a grandes operadoras y los posicionó en una categoría diferente. Ese antecedente fue el que los calificó para el VMOS, cuyo contrato se cerró después de varios meses de negociación y evaluaciones.
La ventaja que nadie podía igualar
Uno de los factores que inclinó la balanza a su favor fue la ubicación. La empresa opera a apenas 28 kilómetros de la cabecera de Allen. La responsabilidad es acorde: trabajan con cañería que puede pesar hasta siete toneladas y diámetros que no son habituales en el mercado local.

Formación y comunidad
La firma fabrica y tiene un programa llamado Soldando Comunidades que lleva 15 ediciones y forma a personas sin conocimiento de metalurgia, con un público diverso que incluye desde amas de casa hasta estudiantes secundarios. De esa iniciativa surgió hace dos años la primera cuadrilla de mujeres técnicas en aislación y tracing del país. Además, tienen un convenio con el CET 22 de Cipolletti mediante el cual entre cuatro y seis estudiantes por cuatrimestre realizan pasantías en la empresa como soldadores.
Hoy la firma cipoleña está presentando el proyecto de una nueva planta industrial en varias municipalidades para crecer al ritmo que el proyecto más grande de la Argentina demanda.







