El precio del barril de petróleo acumula jornadas consecutivas de caída y toca el piso de marzo, pocos días después del inicio del conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, que despertó la cotización del crudo y la llevo de los 72 dólares del fines de febrero a los 120 USD de comienzo de mayo con una flotación estable entre los 90 y los 100 USD.
Sin un acuerdo de paz entre los países involucrados, la situación bélica en Medio Oriente altera tensión y distensión, mientras sigue bloqueado el estrecho de Ormuz, por donde circula el 25% de los hidrocarburos del planeta. El alto al fuego sigue vigente, pero sin avances.
En el último año, el Brent, de referencia internacional, osciló entre el piso de 58 dólares, los 72 USD y el pico de 120 USD, con un promedio del último mes de 99,61 dólares. Pero esta semana todo cambió, el barril cayó por debajo de los 90 USD, con una baja del 10% y volvió a niveles de principios de marzo.
Este viernes la situación tocó fondo. El crudo cayó hasta los 85 dólares, algo que sucedía desde el 10 de marzo, y finalmente recuperó algunos centavos para estabilizarse en 87 USD. El WTI se comporta igual y se negocia a 84 dólares.

El Brent acumula una suba del 33% desde el inicio del conflicto, mientras que el WTI ganó 40% en el mismo período. El pico fue en abril, cuando el Brent superó durante algunos minutos los USD126. Desde allí, entró en una fase de corrección con una reducción de inventarios globales sosteniendo los valores y la caída de importaciones chinas y el flujo limitado por Ormuz actúan como techo.
La volatilidad diaria sigue atada a los vaivenes diplomáticos del conflicto: cada señal de distensión baja el precio, cada reescalada lo empuja para arriba. Junio arrancó con el Brent todavía cerca de los USD 96 y fue cediendo terreno a lo largo de los días, para este jueves caer por debajo de los 90 dólares.








