Se terminó 2025, que dejó atrás récord de producción, anuncios de proyectos vitales para el desarrollo de industria de los hidrocarburos y la consolidación de Vaca Muerta como motor de la actividad. Empieza el 2026, que será la continuidad de todo y el tiempo del salto a la escala, de los grandes números y de las expediciones al exterior para el crudo y el gas neuquino.
La producción de petróleo va en alza, desde enero de 2025 no paró. Con leves estancamientos, siempre fue en crecimiento, tocó el techo en octubre, rebotó levemente en noviembre, pero siempre con números altos. El 2026 no será la excepción y, más allá de pulverizar marcas históricas, el objetivo es consolidar el millón de barriles por día. El nivel de actividad parecer acompañar esas proyecciones con 28 mil etapas de fracturas, un 25% de las casi 22 mil que se concretaron en 2025.
Más allá de las fronteras de la formación hay luces verdes: el VMOS, el GNL y las PyMEs esperan un año llego de oportunidades y escenarios auspicios. Las obras seguirán, y algunas hasta se completarán, lo que generará negocios para las empresas locales. Además, es segura la llegada de nuevos inversores y compradores para el gas natural licuado, importante para uno de los proyectos más importantes para la generación de divisas en la próximo lustro.
Producción: el camino hacia el millón de barriles
A pesar del contexto de precios, las proyecciones de producción siguen siendo ambiciosas. Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, aseguró que la industria podría alcanzar el millón de barriles diarios en los próximos dos años, con la posibilidad de llegar al millón y medio en 2029, aunque aclaró que el ritmo de crecimiento dependerá directamente del valor del crudo.
En una línea más conservadora, otros escenarios estiman para 2026 una producción promedio cercana a los 937.000 barriles diarios, con 642.000 provenientes del shale y cerca de 389.000 barriles exportados, lo que generaría ingresos por unos US$ 8.846 millones.
Fractura: otro salto de escala en 2026
El crecimiento también se reflejará en la actividad operativa. Para 2026, Vaca Muerta se encamina a un salto histórico en las etapas de fractura, con estimaciones que superan las 28.000 etapas anuales.
El dato confirma que, aun en un escenario más ajustado en términos de precios, la formación no convencional seguirá ocupando un lugar central en la estrategia energética del país, con una agenda cada vez más enfocada en eficiencia, escala e infraestructura.
VMOS: la obra que redefine la salida del crudo
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) aparece como una de las piezas clave del engranaje energético argentino. La iniciativa apunta a resolver uno de los principales límites estructurales del shale: la capacidad de evacuación de petróleo hacia los mercados de exportación.
La obra contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros, estaciones de bombeo y una terminal marítima en Punta Colorada, con el objetivo de comenzar a operar hacia fines de 2026. En una primera etapa, el sistema permitirá transportar unos 180.000 barriles diarios, con una expansión posterior que elevará ese volumen hasta 190.000 barriles por día.

Según el cronograma actual, el proyecto prevé una puesta en marcha temprana en el tercer trimestre de 2026, un dato relevante para acompañar el crecimiento de la producción en la Cuenca Neuquina y apuntalar el perfil exportador del sector a partir de 2027.
GNL: definiciones estratégicas y socios en negociación
En paralelo al avance del VMOS, el Gas Natural Licuado sigue concentrando buena parte de las apuestas de largo plazo. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que 2026 será el año de consolidación del proyecto Argentina LNG, con la mirada puesta en alcanzar una capacidad de hasta 18 millones de toneladas anuales hacia 2030.
En ese marco, la petrolera avanzará en las próximas semanas con la firma de contratos de largo plazo con la italiana ENI y con ADNOC, la compañía nacional de Abu Dhabi. El objetivo es garantizar la producción local destinada al abasto de 6 millones de toneladas anuales, un volumen clave para asegurar demanda y viabilizar el financiamiento.
Marín confirmó además que JP Morgan estará a cargo de estructurar el esquema financiero, con la misión de atraer bancos privados e inversores internacionales para cubrir buena parte del desarrollo del proyecto.
Sin embargo, el camino no está exento de reacomodamientos. Hace algunas semanas, Shell comunicó su decisión de no avanzar con nuevas fases del acuerdo con YPF para otros 6 millones de toneladas de GNL. Desde la compañía de mayoría estatal confirmaron que ya se encuentran en conversaciones con otra empresa de primera línea para reemplazar a la anglo-holandesa.
PyMEs: expectativas en alza
En la base de la cadena de valor, las PyMEs vinculadas a la industria energética siguen operando en un contexto de actividad moderada. Un relevamiento reciente refleja que, si bien persiste el estancamiento, las expectativas para 2026 se mantienen elevadas.
El 60% de las empresas se declaró entre expectante y altamente optimista respecto del escenario económico por venir, mientras que un 37% se mostró moderado en sus proyecciones. Solo un 3% manifestó preocupación por el impacto del mercado sobre su negocio el próximo año.
El optimismo se apoya principalmente en la puesta en marcha de proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el avance del VMOS y las iniciativas de GNL. Aun así, el relevamiento confirma demoras en la actualización de contratos, niveles de utilización contenidos y negociaciones desfavorables en términos de precios, aunque sin impacto significativo en el empleo.
El precio del crudo: la nueva variable de ajuste
Con récords de producción ya alcanzados, el principal desafío para Vaca Muerta pasa ahora por el escenario de precios internacionales. Tras el pico de 115 dólares por barril en abril de 2022, el Brent inició un recorrido descendente que lo ubicó entre los 60 y 70 dólares durante 2025.
Distintos análisis anticipan que en 2026 el precio podría estabilizarse más cerca de los 50 dólares que de los 60 actuales. Proyecciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) ubican al Brent en una franja de 50 a 55 dólares a mediados del próximo año.
Este escenario obliga a recalcular planes de inversión. Si bien Vaca Muerta sigue siendo rentable —YPF asegura que puede operar con un barril de 48 dólares—, un contexto de precios bajos implicará un crecimiento más moderado, lejos del ritmo cercano al 25% anual que mostró en etapas anteriores.
Caso YPF
La causa judicial por la nacionalización de YPF en 2012, que tiene a un grupo de fondos de buitres reclamando el pago a los accionista minoritarios, podría tener avances importantes en 2026, cuando las partes deban presentar sus alegatos hasta marzo en el expediente que se abrió luego de que la jueza que tiene el caso, Loretta Preska, pidiera entregar el 51% de las acciones de la empresa como garantía de pago, mientras se resuelve la situación macro.
El porcentaje accionario de la petrolera nacional no está en riesgo, seguirá siendo argentina y eso no está en duda. Los fondos Burford Capital y Eton Park, los dos principales litigantes, no están interesados en hacerse de ellas, y el Gobierno Nacional avanza en probar que la firma y el estado son administraciones diferentes, que YPF no tiene responsabilidad en el procesos de nacionalización.
El caso seguirá en la Cámara de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York. Si se mantiene la sentencia, de pago de 16.100 millones de dólares, a la Argentina solo le quedará presentarse ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. Otra opción es que reduzca el monto resarcitorio y la más improbable que rechace el fallo de Preska. En cualquiera de los tres escenarios lo que se discutirá es la validez de la sentencia y el monto, pero no así la forma en la que se debe pagar.
Preska determinó que una de las formas para cumplir con la sentencia es la entrega de acciones de la empresa, a modo de garantía. Pero esta decisión también fue apelada y corre por otro carril dentro de la justicia de los Estados Unidos.
Entre las diferentes aristas que tiene el litigio que ya lleva más de una década recorriendo los tribunales de Estados Unidos aparece la intención de los beneficiarios de buscar activos argentinos en el mundo para activar embargos y poder cobrar su acreencia.
Mientras la apelación avanza, Argentina enfrenta ya numerosos procesos de ejecución por la falta de cumplimiento del fallo, trámites que se desarrollan activamente tanto en Estados Unidos como en otros países. La presión escaló cuando el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York declaró el fallo como ejecutable desde enero de 2024.
Obras clave
A la par del VMOS hay otras dos obras que son primordiales para Vaca Muerta y su capacidad de evacuación. Oldelval comenzó la construcción del proyecto Duplicar Norte, un oleoducto de 207 kilómetros desde Puesto Hernández en Rincón de los Sauces hasta Allen y tendrá una capacidad inicial de 200.000 barriles diarios.
Con una inversión de 400 millones de dólares, esta obra dará salida al crudo proveniente del hub norte de Vaca Muerta donde se encuentran desarrollos como El Trapial de Chevron, Los Toldos II Este de Tecpetrol, Bajo del Choique de Pluspetrol y La Escalonada de Shell e YPF.

Además, Transportadora Gas del Sur (TGS) inició los trabajos de ampliación del gasoducto Perito Moreno (ex Presidente Néstor Kirchner) que mejorará el abastecimiento a Buenos Aires y zonas del Litoral del país, y que proyecta el mercado regional del gas hacia Brasil a través del Gasoducto del Norte.
La obra ampliará la capacidad hasta los 35 millones de metros cúbicos diarios (Mmm3/d), 14 más de los 21 actuales y permitiría reducir las importaciones de GNL en el invierno por unos u$s700 millones y dejar saldos exportables en el verano.







